Para celebrar a las mamás que forman parte de su club social, el Club Libanés de Mérida adelantó el festejo del Día de las Madres con un desayuno que incluyó música en vivo.
Las invitadas fueron convocadas desde las 9 de la mañana y poco a poco comenzaron a llegar al salón Beirut, la sede de la celebración.
A las festejadas se les ofreció fruta, café y pan dulce como entrada, previo al plato fuerte, que consistió en enchiladas suizas poblanas.
Mientras continuaban llegando las asistentes, el ambiente se mantuvo animado con música de violín eléctrico. Entre charlas, fotografías y reencuentros, las mamás aprovecharon la mañana para convivir y disfrutar el momento. Además, hubo venta de ropa, bolsos y artículos de joyería.
El evento fue organizado por el Comité de Damas del Club Libanés, presidido por Fanny Siqueff Moisés.

Su presidenta dirigió unas palabras previas al show de modas, en la que reflexionó sobre el significado de la maternidad, a la que describe como “una forma silenciosa de amar sin medida, de sostener el impulso del alma cuando está cansada, de dar luz aún en medio de la propia hostilidad y de ser el cimiento que sostiene”.
También señaló que “una madre no solo da vida, sino que cuida, guía, protege y se entrega una y otra vez, en una labor que pocas veces se nombra o se reconoce, pero que siempre está presente”.

Compartiendo a partir de su experiencia como hija, agradece esa presencia que “enseña sin imponer, que acompaña sin invadir y que ama sin condición”, y recuerda que el vínculo entre madre e hijo no se rompe, incluso más allá de la vida.
Y agregó que la fecha no es solo celebración, sino también reconocimiento y paz para las madres, a quienes felicita por su entrega y amor constante.
Posteriormente se realizó un desfile de modas. El evento continuó con la entrega de reconocimientos, seguido del postre.— Karla Cecilia Acosta Castillo











