IBIZA, España (EFE).— El fotógrafo estadounidense Allan Tannenbaum, quien retrató a las estrellas de rock y la vida nocturna del Soho de Nueva York de las décadas de 1970 y 1980, tiene claro cuáles son sus años “dorados”: “Si tuviera una máquina del tiempo, visitaría 1970 sin pensarlo”.
También reconocido como fotoperiodista por sus coberturas de conflictos internacionales, Tannenbaum expone a partir de hoy sábado una colección de 25 instantáneas en la isla de Ibiza.
Su favorita es una imagen de la actriz, modelo y diseñadora Anita Pallenberg al momento de subir la escalera del emblemático Mudd Club de Manhattan con una pistola en la mano.
“Y sabiendo que era la novia de Keith Richards, creo que hasta podía ser verdadera”, confiesa el fotógrafo sobre el arma.
La exposición decora la Sala Walter Benjamin de Sa Punta des Molí con motivo del festival Contrast Ibiza, y el fotógrafo incluye en la selección una imagen de la idílica isla hippie de los años setenta, que también visitó en aquella época.
En entrevista, Tannenbaumdice que Nueva York solo mantiene “los recuerdos, la nostalgia” de esa época de explosión cultural y musical que él retrató en el Soho neoyorquino.
“Es una ciudad muy diferente, las fotos son de hace cincuenta años atrás, ya casi medio siglo. Nueva York es Nueva York, es dinámica y puedes ver algunas referencias a aquel momento, gente intentando replicarlo, pero esa fue una época muy especial”, considera.
Con Lennon y Yoko Ono
Tannenbaum confiesa que su “beatle” favorito, John Lennon, fue la persona “más emocionante” a la que ha fotografiado en su carrera, una oportunidad que todavía considera “increíble” y una experiencia “muy significativa” porque el músico británico fue asesinado precisamente en Nueva York, a los pocos días de su última sesión fotográfica juntos.
En el otro extremo, la persona más difícil de fotografiar fue para él “probablemente Yoko Ono”, la pareja de Lennon, según reconoce entre risas, aunque destaca que la artista, cuyo trabajo admira, siempre fue “muy amable” y “generosa”.
“Ella es una persona muy estricta y muy controladora, así que podía ser difícil y exigente, pero también es muy amable y estoy feliz de haberla conocido y haber trabajado con ella”.
Definitivamente, la cobertura que más ha disfrutado la constituyen los ochos años que vivió fotografiando la vida del Soho de Nueva York. “Si pudiera tener una máquina del tiempo y volver atrás en la historia, no permanentemente, pero sí para visitar 1970, lo haría sin pensarlo dos veces”, reconoce.
Hablan por él
Preguntado por la situación actual en Estados Unidos, Tannenbaum dice que no quiere referirse a cuestiones políticas porque, como el fotoperiodista que es, sigue la regla de que sean las imágenes las que hablen.
“Tengo una visión muy estricta de eso, creo que las imágenes deben contar la historia y los periodistas solo deben reportar y mantener sus opiniones para sí mismos”, asegura.
Atesora en la memoria “muchas cosas” de las coberturas que hizo de los conflictos de Oriente Medio, África del Sur, Asia del Sur y Afganistán en las dos últimas décadas del siglo XX y principios del XXI.
Su trabajo más duro fue informar sobre el genocidio en Ruanda (1994). “Había conmigo muchos periodistas muy expertos y nadie había visto nada parecido. Cuando salí de ahí, mi editor me llamó y me dijo: ‘¿Estás teniendo pesadillas?’. Y yo dije: ‘No, estoy durmiendo como un bebé, acabo de salir de una pesadilla’”, indica.
Se reconoce asombrado de su trayectoria profesional, en la que por un lado trabajó “muy duro, cubriendo conciertos y la vida de la noche”, y, años después, tomó aviones para “ir a algún lugar peligroso en el mundo para cubrir historias”.
“Me siento agradecido de haber hecho este trabajo. He sobrevivido, no me han matado, como a muchos de mis colegas. Siento que mis fotografías son buenas, así que algo debo haber hecho algo bien”, admite.
Insiste en no entrar en política, pero no teme arriesgar sobre lo que podría estar diciendo ahora John Lennon con respecto a la actualidad mundial: “Probablemente estaría diciendo ‘Imagine’, imagina cómo podría ser el mundo”, en alusión a su famosa canción pacifista.
De un vistazo
Años dorados
Allan Tannenbaum recuerda con nostalgia el Nueva York de los años setenta, una época cultural y musical irrepetible.
Su imagen favorita
Su fotografía favorita muestra a Anita Pallenberg subiendo las escaleras del Mudd Club con una pistola, un reflejo el ambiente rebelde y provocador que se tenía en aquella época.
Lennon y Yoko
Tannenbaum considera a John Lennon la figura más emocionante a la que ha fotografiado, y describe a Yoko Ono como exigente y amable.


