El análisis del Primer y Segundo Imperio Mexicano, el gobierno de Porfirio Díaz y, en el ámbito regional, la Guerra de Castas sirvió de base para explicar la conformación de la identidad mexicana, al mostrar cómo estos procesos históricos moldearon los rasgos colectivos.
Así lo planteó Eduardo Uc Canché durante la conferencia “Hacia la conformación de la identidad del mexicano. La educación y las fiestas cívicas en Yucatán en el siglo XIX”, anteanoche en el Centro Cultural Prohispen.
El expositor abordó el concepto de identidad desde la antropología social y explicó cómo esta perspectiva también puede aplicarse al análisis histórico para entender de qué manera diversos procesos contribuyeron a formar la identidad del mexicano y del yucateco.
Realizó primero un análisis del siglo XIX a nivel nacional. Lo describió como conflictivo y marcado por la inestabilidad, guerras e invasiones.
El Primer Imperio Mexicano y el Segundo encabezado por Maximiliano de Habsburgo fueron coyunturas que configuraron una identidad nacional.
Bajo esa misma línea analizó el período de Porfirio Díaz, al que consideró de consolidación más fuerte de la identidad nacional debido a los 30 años que el militar permaneció en el poder y a la estabilidad que impuso mediante el fortalecimiento de los símbolos nacionales.
Como parte de este análisis abordó la Guerra de Castas y cómo contribuyó a forjar la identidad peninsular. Desde 1878 se buscó que los municipios tuvieran nombres acompañados del apellido de personajes históricos nacionales o regionales, como forma de rendirles homenaje.
Como ejemplo citó el caso de Tekal de Venegas, llamado así en honor del general Aurelio Venegas, participante en la Guerra de Castas.
El historiador señaló que la educación y las fiestas cívicas han sido espacios fundamentales para transmitir la identidad colectiva, función que continúan desempeñando en la actualidad.
“Es en las escuelas donde se enseñan los símbolos patrios y la importancia de determinados personajes históricos. A partir de ello se va formando el sentido de pertenencia”, indicó.
Uno de los objetivos de su investigación, realizada como parte de su tesis, fue determinar si en México hay una sola identidad nacional. La conclusión, dijo, es que hay múltiples identidades regionales. “Los del Sur tenemos una identidad y los del Norte, otra. Se adoptan símbolos difundidos desde el centro del país, pero cada región los adapta según su propia realidad y también conserva elementos propios”.
En Yucatán mencionó como símbolos identitarios la bandera diseñada en 1841, que está presente en distintos espacios; el escudo peninsular y diversos elementos gastronómicos como los panuchos, salbutes y la cochinita, expresiones propias de la cultura regional.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
Conferencia Datos
Eduardo Uc Canché aseguró que el Primero y Segundo Imperios impactaron a la Península de Yucatán.
Diferencias
La distancia, las condiciones de vida y la forma en que llegaban los acontecimientos causaron diferencias en la manera de adoptar e interiorizar los símbolos entre los distintos grupos sociales de la región, indicó.
