COPENHAGUE (EFE).— La reina Margarita de Dinamarca, de 86 años, fue sometida a una angioplastia tras ser hospitalizada de urgencia un día antes por una angina de pecho, informó ayer la Casa Real danesa, que destacó que se recuperaba “bien”.
“A su majestad la reina Margarita, que había sido ingresada el jueves en el Hospital del Reino (Copenhague), se le ha practicado una angioplastia con balón de una arteria coronaria”, señaló la institución monárquica en un comunicado.
La Casa Real danesa añadió que la soberana, que abdicó en su hijo Federico en enero de 2024, permanecerá ingresada unos días más.
“Su majestad está teniendo una buena recuperación”, señaló el comunicado.
Margarita mantiene el título de reina desde su abdicación y sigue participando en actos oficiales.
Su inesperado anuncio de que dejaría el trono después de 52 años se produjo durante su tradicional discurso de Fin de Año.
La reina, que en repetidas ocasiones había reiterado que su trabajo era “de por vida”, apeló entonces a su edad, a los problemas derivados de una complicada operación de espalda y a la necesidad de dar paso a la nueva generación para justificar su jubilación.
De un vistazo
Reina moderna
Margarita de Dinamarca destacó por acercar la monarquía a la gente, manteniendo tradiciones importantes mientras mostraba una imagen sencilla y cercana al pueblo.
Liderazgo sereno
Durante décadas, la soberana mantuvo la estabilidad en Dinamarca, guiando con calma y prudencia en momentos importantes para la sociedad y la familia real.
Arte creativo
Además de sus funciones reales, Margarita puso en práctica su talento artístico mediante ilustraciones, diseño de vestuario y trabajos culturales reconocidos dentro y fuera del país.
Legado histórico
Su reinado dejó huella en Dinamarca por fortalecer la unidad nacional, preservar costumbres y mantener una relación respetuosa con los ciudadanos daneses.
