El viaje en trajinera por xochimilco es parte de la experiencia “Apicultor por un día”
El viaje en trajinera por xochimilco es parte de la experiencia “Apicultor por un día”

CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— En los canales de Xochimilco, entre trajineras, flores y colmenas, un grupo de apicultores trabaja para mantener vivo un oficio que durante años ha permanecido poco visible dentro de Ciudad de México.

A través de recorridos y experiencias guiadas, el colectivo Abejas de Barrio busca enseñar a visitantes y jóvenes la importancia de convivir con las abejas, comprender su papel dentro del ecosistema y conocer el proceso detrás de la producción de miel.

Sobre estas líneas y a la derecha, chicos y grandes observan con atención las actividades realizadas por apicultores

Cada fin de semana, personas interesadas en aprender sobre apicultura llegan a la zona chinampera para participar en la experiencia denominada “Apicultor por un día”. Durante el recorrido reciben equipo de protección, conocen el funcionamiento de las colmenas y prueban distintos tipos de miel provenientes de diferentes regiones del país.

Variedad

Desde mieles claras de mezquite hasta variedades oscuras, como la de aguacate, cada producto refleja el entorno natural donde trabajaron las abejas. “Las mieles claras son más atractivas para el mercado, pero producir una miel oscura cuesta exactamente lo mismo”, explica la apicultora Sandra Corales durante una de las degustaciones organizadas para los visitantes.

Entre las muestras también destaca la miel melipona, producida por abejas sin aguijón originarias de México. Debido a que estas especies generan apenas un litro de miel al año, su precio puede alcanzar hasta 1,800 pesos por litro.

Además de mostrar el trabajo dentro del apiario, el proyecto tiene como objetivo formar nuevas generaciones de apicultores. Sandra Corales, integrante de Abejas de Barrio, señala que el colectivo comenzó hace nueve años trabajando con abejas y actualmente busca consolidarse como una escuela comunitaria de apicultura.

Chicos y grandes observan con atención las actividades realizadas por apicultores

“Queremos hacerlo con los jóvenes. Tenemos cursos gratuitos para personas de 15 a 20 años de Xochimilco y Tláhuac que quieran aprender a trabajar con abejas”, dice.

La iniciativa también promueve la conservación de los ecosistemas chinamperos y resalta la importancia de los polinizadores dentro de la ciudad. Para los integrantes del colectivo, aprender apicultura significa entender la relación entre las flores, las abejas y la supervivencia de las áreas verdes en entornos urbanos.

Actualmente, parte de las colmenas pertenece a familias de la zona, quienes reciben directamente la miel producida para venderla o transformarla en productos como velas, jabones, hidromiel y bálsamos.

Chicos y grandes observan con atención las actividades realizadas por apicultores

Vínculo con la naturaleza

Más allá de la producción de miel, la experiencia “Apicultor por un día” busca recuperar un oficio tradicional y acercar a las personas a una manera distinta de relacionarse con la naturaleza dentro de la capital del país.

Colaboraciones

Abejas de Barrio entabla colaboraciones con productores de Xochimilco y de zonas cercanas desde sus inicios, pero al crear su página de Internet ampliaron su exposición y se incrementaron las visitas desde otros estados de México, con quienes intercambian puntos de vista y mejores prácticas.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán