Decenas de estudiantes de secundaria de Yucatán demostraron que la ciencia también puede nacer de las raíces mayas y de los problemas cotidianos de sus comunidades.
El talento local juvenil fue el protagonista ayer de la inauguración de la Feria de Ciencia y Saberes Mayas: Herencia y Futuro, realizada en el Museo de la Luz Mérida, donde 30 equipos finalistas provenientes de 16 municipios del Estado presentaron proyectos construidos desde el aprendizaje científico, pero además con una mirada hacia los conocimientos ancestrales heredados por generaciones.
La mayoría de los proyectos, un 90%, correspondió a escuelas del interior del Estado, reflejo de que la creatividad y el interés por la investigación trascienden las aulas de la capital y da frutos por igual en distintos rincones de Yucatán.
Durante el acto inaugural, encabezado por el secretario de Educación del Estado, Juan Enrique Balam Várguez, en representación del gobernador Joaquín Díaz Mena, autoridades educativas destacaron la importancia de abrir espacios que permitan a las juventudes vincular la innovación con la preservación de la identidad cultural y los saberes tradicionales.
Tras los discursos protocolarios, las voces de los estudiantes dieron verdadero sentido a la jornada.
Desde la escuela estatal “Carmen Cervera Andrade” número 45 de Mérida, el equipo conformado por Zaid Santiago Andrade Frías, Cindy Yarel Canul Hernández, Nasla Zuleymi Chan Ku, Ericka Guadalupe Méndez Puc, Ángela Leonor Pech Cruz y Marcelo Tamayo Rivera, asesorados por Virgilio Martín Pérez Moo y Alejandra Abigaíl Poot Bojórquez, presentó el proyecto “Le Chaya’ Ti le K’áaxil Ti’Le Wíinikil (Del huerto al cuerpo: Consumo y cultivo de la planta de chaya como alternativa saludable frente a las bebidas energéticas)”.
La propuesta surgió tras detectar el consumo frecuente de bebidas energéticas entre adolescentes de su escuela. En lugar de prohibirlas, buscaron una alternativa más saludable inspirada en un recurso arraigado en la región: la chaya.
“Queríamos ofrecer algo que realmente ayudara a dar energía, pero sin los efectos negativos”, explicó Nasla Zuleymi Chan, quien junto a su equipo desarrolló bebidas de chaya combinadas con ingredientes como piña, pepino y limón.
Además de destacar las propiedades nutricionales de esta planta, el proyecto recupera su dimensión cultural, al recordar que para el pueblo maya la chaya era considerada un regalo de la naturaleza, vinculada a la salud, la fortaleza y la relación con el monte.
Para Nasla, la importancia de este tipo de encuentros va más allá de una competencia escolar. “Las nuevas generaciones ya no saben maya, solo los abuelos la hablan. Estas ferias ayudan a conservar nuestras costumbres y que la gente sepa todo lo que nuestro conocimiento ancestral puede hacer por nosotros”, expresó.
La preocupación por la salud alimentaria también motivó a estudiantes de la Secundaria Técnica número 4 de Tizimín, quienes idearon una alternativa a las populares sopas instantáneas.
El equipo integrado por Gloria Vanessa Álvarez Mora, Cristopher Isael Balam Puc, Berenice Cupul Cupul, Fátima Áurea Sierra Peña, Edwin Rafael Uch Canché y Jéssica Monserrat Yam Cupul, asesorados por Brenda Aline Paredes García, presentó “Kíin Fideos: Sabor, herencia y vida para una alimentación escolar saludable”, una sopa instantánea de ingredientes naturales como garbanzo y harina de maíz.
La intención, explicó Edwin Rafael Uch, es reducir el consumo de productos ultraprocesados con altos niveles de sodio y grasas saturadas. “Queremos reemplazar las comerciales porque tienen muchos sellos (de advertencia). La nuestra también se prepara con agua caliente, pero sin conservadores y con ingredientes más saludables”, apuntó.
El proceso incluye el uso de freidora de aire para deshidratar la pasta sin exceso de aceite, buscando conservar propiedades nutricionales y ofrecer una alternativa accesible para las familias.
A lo largo del recinto, otros equipos compartieron iniciativas enfocadas en la conservación del agua, repelentes naturales contra moscos, jabones elaborados con ingredientes locales, materiales alternativos para disminuir el uso de plástico, mermeladas de calabaza, bebidas nutritivas y deshidratadores naturales para frutas y verduras, entre muchos otros. En total participaron 150 estudiantes, el 58% mujeres y 42% hombres, acompañados por 55 docentes asesores, en proyectos relacionados con energía y sostenibilidad, química de alimentos, herbolaria y ciencia aplicada. Durante la inauguración, autoridades educativas subrayaron que esta primera edición de la feria busca fortalecer el aprendizaje basado en la investigación con enfoque STEAM, así como contribuir a la revalorización de los saberes mayas y al combate del rezago educativo.
El director de Educación Secundaria, Rígel Ismael Pino Medina, destacó que esta primera edición de la Feria de Ciencia y Saberes Mayas: Herencia y Futuro, representa el resultado de un trabajo académico impulsado a lo largo del ciclo escolar para fortalecer el aprendizaje, la inclusión y el reconocimiento de la identidad cultural de Yucatán.
El funcionario subrayó que, este es un reflejo de que el talento, la creatividad y la innovación están presentes en todas las regiones del Estado, con jóvenes capaces de proponer soluciones reales para sus comunidades desde la ciencia y el rescate de los saberes ancestrales.— DARINKA RUIZ MORIMOTO


