MÁLAGA (EFE).— Patti LuPone, una de las grandes leyendas del teatro musical de Broadway, abrió ayer su primera gira por España con una gran exhibición vocal en el Teatro del Soho, donde también recibió el Premio Lux Ductor de manos de Antonio Banderas.
Como preludio al concierto “Songs from a Hat”, Banderas subió al escenario para recordar cómo, cuando llegó a Nueva York en 1985, las calles estaban llenas de carteles de Patti LuPone, pero él entonces no tenía “ni un duro” para ver sus musicales.
Por esa razón, el actor malagueño calificó como “un sueño” tener en el escenario de su teatro a la artista neoyorquina, galardonada con tres premios Tony, dos Olivier y dos Grammy.
Tras el mensaje de Banderas apareció LuPone, acompañada al piano por Joseph Talken, y antes de empezar a cantar leyó en español un resumen de su dilatada carrera y se confesó emocionada por presentarse en España.
El azar tiene un gran protagonismo en esta gira, porque la actriz va sacando papeles de una chistera —o le pide a los espectadores que lo hagan— con títulos de canciones que interpreta.
Y ese azar quiso que, en su primer concierto en España, el tema inicial haya sido “Invisible”, de la versión musical de “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, basada en la película homónima de Pedro Almodóvar, lo que ha sido festejado por LuPone con un grito de “¡fantástico!” en español.
Otro de los grandes momentos de la noche llegó con la interpretación de “No llores por mí Argentina”, de “Evita” (1979), la producción que cambió para siempre su carrera e hizo de ella “una estrella”, como admitió LuPone en una entrevista.
También memorable fue “Calling You”, conocida por el público por la película “Café Bagdad”, y “Lonely Town”, que llevó a la artista a lamentar que ya no se escribieran letras así.
Dedicó a Antonio Banderas, sentado en una butaca, “Being Alive”, del musical “Company”, un título bien conocido en este escenario porque es uno de los clásicos de Broadway que el actor malagueño ha dirigido y protagonizado en España.
LuPone cantó asimismo “Moon River” y, ya en el tramo final del concierto, hizo las delicias del público al recordar otro título mítico —“Amor sin barreras”— por medio de la interpretación de “Something’s Coming”.
Pero la apoteosis estaba por llegar, cuando Banderas volvió a subir al escenario para entregarle el Premio Lux Ductor, momento que, a petición del actor, fue iluminado por los espectadores con las linternas de sus teléfonos celulares.
“Su voz, su inteligencia, su fuerza, su ingenio y su inquebrantable dedicación a la excelencia artística la han convertido en una figura singular en la historia del teatro musical”, dijo el actor.
“A lo largo de su extraordinaria carrera no solo ha elevado la forma artística del teatro musical, sino que también ha recordado tanto al público como a los compañeros de profesión que el escenario sigue siendo un lugar de inteligencia, de pasión, de elegancia, de peligro, de humor y de honestidad emocional”, añadió.
