• Aeda Fernanda canta “Solamente tú” junto a Marco Mendoza. En el piano los acompaña José Carlos Milán
  • Sobre estas líneas, Aeda Fernanda en el segmento dedicado a la música tradicional yucateca; a la izquierda, a dueto con Javier Alcalá
  • A la derecha, Aeda Fernanda con el Mariachi Luna, con el que interpretó temas como “No me queda más”, “Como tu mujer” y “La gata bajo la lluvia”

Aeda Fernanda ofreció anteanoche su primer concierto como solista, arropada por recuerdos, emociones y canciones que fueron contando, una a una, momentos de su camino en la música.

En el escenario del Palacio de la Música, la joven intérprete yucateca brindó una presentación cuidada y emotiva, acompañada de invitados, como parte del octavo aniversario del recinto.

La cita era a las 8 de la noche y, minutos después, los músicos aparecieron en escena entre aplausos que indicaban que la velada estaba a punto de comenzar.

Aeda Fernanda abrió su actuación con “Hoy” de Gloria Estefan, seguida de “Aunque sea en otra vida” de Edith Márquez, para luego compartir con el público que la selección de canciones había sido preparada especialmente para celebrar el aniversario del recinto.

La presentación la dedicó al equipo que hizo posible el concierto y expresó su agradecimiento al Palacio de la Música, que la vio crecer en su trayecto en el canto.

La noche avanzó con “Amigos o no”, una pieza escrita por la propia Aeda. Antes de interpretarla reveló que nació de una experiencia que ya le habían advertido que llegaría: un corazón roto. La pieza fue la forma de poner en palabras lo que estaba viviendo en ese momento.

Los momentos entre cada interpretación los aprovechó para compartir con el público detalles sobre su pasión por la música, su proceso creativo y algunas otras vivencias personales.

Después interpretó “En el lugar que merezco”, que, según compartió con los espectadores, representa los altibajos que ha vivido en su camino, momentos en los que ha pensado en rendirse pero termina entendiendo que su lugar está en la música.

Antes de cantarla recordó una experiencia que marcó su forma de ver su carrera. Cuando tenía 10 años participó en un concurso y, en plena presentación, se quedó sin aire y no pudo terminar el tema. Bajó del escenario pensando que ya no quería seguir cantando, pero al final uno de los jueces se le acercó para darle dos consejos que hasta hoy siguen guiando su camino: buscar un buen maestro y entender que la fama y el éxito no son lo mismo.

Fue entonces cuando recordó a su maestra Lula Ross, presente entre el público, y declaró que hoy entiende el éxito como poder hacer lo que se ama todos los días.

Continuó el repertorio con “Volverás”, lo que dio paso a una de las partes más emotivas de la noche.

Más adelante subió al escenario Javier Alcalá, solista de la Orquesta Típica Yukalpetén, para acompañarla en “No me puedo escapar”.

La noche tomó fuerza con la llegada del Mariachi Luna para la “Suite Mariachi”, bloque que reunió piezas como “El Son de la Negra” y “Sabes una cosa”. La primera, con su fuerza y energía características, encendió el ambiente, mientras que la segunda llevó al público ese sonido clásico y sentimental de la música vernácula.

Para “Aires del Mayab” Aeda reapareció con un terno que dio otro brillo a la presentación de anteayer, sumando el peso de la tradición yucateca a una de las piezas más representativas de la identidad local.

El mariachi continuó tocando para que ella interpretara “No me queda más”, “Como tu mujer” y “La gata bajo la lluvia”.

Posteriormente, la agrupación se quedó sola en el escenario para ofrecer “Cielito lindo” en la voz de su fundador, Luis Luna. El público no tardó en sumarse y cantar junto a él, convirtiendo la despedida del grupo en uno de los momentos más cálidos del concierto.

La presentación continuó con “Así fue”, seguida de un momento más íntimo cuando Aeda Fernanda compartió escenario únicamente con el pianista José Carlos Milán para ofrecer “Como yo te amé”, en un homenaje a Armando Manzanero con el que buscó honrar las raíces y la música que han marcado su formación.

Más tarde, Marco Mendoza apareció para acompañarla en “Solamente tú”, una interpretación junto al piano que destacó por la fuerza de ambas voces. La noche continuó con “Víveme”, “Tanto” y “Yo no sé mañana”, además de algunas piezas que Aeda dedicó a sus padres.

El cierre llegó con un encore de “Burbujas de amor” y “Piel canela”, con un público que para entonces ya coreaba su nombre entre gritos de “¡Te amo Aeda!” y “¡Aeda, Aeda, Aeda!”.

Así terminó una primera presentación solista que dejó ver a una promesa de la música yucateca, con un concierto hecho con entrega, cariño y pasión en el escenario.— Karla Acosta Castillo

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