SANTIAGO DE CHILE (EFE).— No se juega en una cancha y tampoco es un torneo FIFA, pero sí es oficial en el Registro Civil: si hubiese un Mundial de nombres para recién nacidos, al menos en Chile lo ganaría el argentino Lionel Messi.
La Copa del Mundo 2026 ya comenzó con los partidos de cuartos de final, pero muchas de las figuras de esos equipos ocupan desde tiempo atrás entre los padres chilenos una posición privilegiada: sus hijos llevan sus nombres.
La ventaja del capitán de la Selección de Argentina es amplia sobre todas las estrellas del fútbol mundial entre los más de 10 mil niños que fueron inscritos desde enero de 2025 hasta la fecha en el país austral.
El “10” de la Albiceleste, que amplió su leyenda en este Mundial al consolidar su liderato histórico entre los goleadores con 21 tantos y que también encabeza con ocho la tabla del torneo de Estados Unidos, Canadá y México, es el favorito con 4,085 niños llamados Lionel.
El fervor incluso llega a su apellido, que del dorsal de su camiseta pasó a ser el nombre de pila de 45 bebés.
La victoria de la “Pulga” en las partidas de nacimiento en Chile alcanza a la rivalidad futbolística que mantiene con el portugués CR7, quien aparece en segundo lugar entre las predilecciones del último año y medio.
Ronaldo fue elegido 2,208 veces como nombre, en tanto que Cristiano sumó 341. El rosarino trascendió sobre el delantero luso, que tampoco logró avanzar a los cuartos de final de la Copa del Mundo.
La efervescencia del Mundial y la batalla entre las selecciones que buscan un cupo en semifinales está presente en los bautizos chilenos, donde Inglaterra tiene una fuerte influencia.
El capitán de los Tres Leones, Harry Kane, en pelea por la bota de oro del torneo con seis goles, tiene su afición chilena al acumular 1,923 pequeños inscritos con su nombre y 85 con su apellido.
Su compañero de selección y volante del Real Madrid también tiene admiradores, pero sus cifras son más modestas con 199 niños que se llaman Jude y apenas dos que usan el apellido Bellingham como primer nombre.
Los dos principales rivales de Messi en la tabla de goles de la justa mundialista, con siete dianas cada uno, no faltan en la otra competencia: el francés Kylian Mbappé y el noruego Erling Haaland. El astro galo comienza a emerger en popularidad: dos niños tienen la rareza de llamarse Mbappé y otros 972 fueron apuntados como Kylian, y mucho más rezagado aparece el delantero del Manchester City.
Chile y Noruega compiten en el liderazgo de la exportación de salmón en el mundo, pero el nombre del ariete de la selección escandinava apenas empieza a gustar tímidamente: 83 niños fueron llamados Erling en los últimos dieciocho meses y otros 14, Haaland.
Entre los clasificados a cuartos de final que figuran registrados también está Lamine Yamal, cuyo apellido fue preferido unas 177 veces sobre su primer nombre, con solo dos apariciones.
El capitán de la Selección de Marruecos y lateral derecho también tiene un lugar. Su nombre árabe Achraf, que significa “el más noble”, se inscribió una vez mientras que su apellido Hakimi, que quiere decir “sabio”, se utilizó seis veces.
La oleada de nombres futbolísticos se ajusta estrechamente a la ley chilena que, aunque se rige por el principio de la libertad para la determinación de los nombres por los progenitores, establece límites claros que resguardan a los menores de un perjuicio moral.
De un vistazo
Hay límites
En Chile está permitida la creatividad al elegir el nombre de un recién nacido, pero los nombres extravagantes, ridículos o impropios quedan prohibidos.
Doble homenaje
En el recuerdo permanece Griezmann Mbappé, nacido en 2022 en el país austral, cuyos padres bolivianos se apellidan Chambi y Pacaje.



