La fe y las tradiciones volvieron a recorrer las calles del barrio de Santiago con la entrada a la iglesia parroquial del gremio Señoras y Señoritas, Corporación de Señores, que ayer participó en la fiesta patronal en honor del Santo Cristo de la Transfiguración con un contingente que cumplió su cita anual con devoción.
El grupo partió de su punto de reunión en la calle 53 entre 74-A y 76 rumbo a la iglesia de Santiago Apóstol, donde fue recibido para continuar con las actividades religiosas de la festividad.
Durante el recorrido, mujeres y hombres portaron trajes típicos de la región y caminaron bajo los intensos rayos del Sol mientras eran acompañados por música de la charanga.
Este año, el gremio incluyó por primera vez como ofrenda velas elaboradas completamente de cera, siendo el único de la fiesta al Cristo de la Transfiguración que realizó este tipo de ofrenda.
Al llegar al templo los socios fueron recibidos por el presbítero Jesús Abelardo Ceballos Solís y por el gremio hermano La Constancia, con el que realizaron el tradicional cambio de guardia.
Posteriormente, el sacerdote dirigió una oración y asperjó agua bendita al grupo de devotos.
En la actividad también estuvieron presentes las embajadoras de este año de Señoras y Señoritas, “Las Azucenas de Santiago”. La embajadora infantil 2026 es Luna Sinaí Poot Baas; la embajadora juvenil, Yolanda Guadalupe Chi Mis, y la embajadora de adultos, Sintia Lorena Chim Euán.
Su historia
El gremio fue fundado el 24 de enero de 1904, cuenta por lo tanto con más de un siglo de historia y ha permanecido activo gracias al relevo generacional entre las familias que han conservado esta tradición en el rumbo.
Entre el patrimonio devocional que resguarda la asociación se encuentran seis estandartes históricos, entre ellos uno elaborado en 1907, otro de 1924 y uno más de 1983. Debido al deterioro del terciopelo con el que fueron confeccionados, estas piezas se encuentran ahora en proceso de restauración.
A lo largo de los años, el gremio ha impulsado la participación de jóvenes jaraneros en sus actividades con el objetivo de preservar esta tradición y fomentar que las nuevas generaciones continúen siendo parte de una de las expresiones de piedad popular más representativas del barrio de Santiago.— Karla Acosta Castillo




