MADRID (EFE).— Un estudio internacional basado en datos de más de 4.2 millones de personas encontró que el contexto en el que se realiza actividad física puede marcar diferencias frente al riesgo de demencia.
La investigación, publicada en “The Lancet Public Health”, señala que hacer ejercicio voluntariamente durante el tiempo libre ofrece beneficios que no se observaron entre quienes desarrollan trabajos físicamente exigentes.
Los investigadores analizaron 74 estudios con participantes de entre 45 y 93 años procedentes de 30 países. Las personas fueron seguidas durante una media de 10 años, periodo en el que se registraron diagnósticos de demencia por cualquier causa, incluido Alzhéimer y demencia vascular.
“Los resultados cuestionan la creencia arraigada de que cada movimiento cuenta para la salud cerebral”, señaló Natan Feter, investigador de la Universidade Federal do Rio Grande do Sul, en Brasil.
Los resultados indican que quienes realizaban mayores niveles de actividad física durante su tiempo libre presentaron un riesgo de demencia 24 % menor frente a las personas menos activas. En contraste, la actividad física relacionada con el trabajo se asoció con un riesgo 20 % mayor. “El contexto de la actividad, ya sea laboral o de ocio, marca la diferencia”, explicó Feter.
Una posible diferencia está en las condiciones bajo las cuales se realiza cada actividad. El ejercicio durante el tiempo libre suele hacerse voluntariamente, a una intensidad agradable y puede estar acompañado de convivencia o reducción de alto nivel de estrés.
Los empleos físicamente demandantes, en cambio, pueden involucrar movimientos repetitivos, largos periodos de pie, levantamiento de cargas pesadas y exposición a distintos riesgos laborales.
Los investigadores consideran que los posibles efectos negativos observados no necesariamente estarían relacionados con el movimiento realizado durante el trabajo, sino con las condiciones que lo rodean.
“Los trabajos físicamente exigentes suelen conllevar estrés psicosocial, condiciones laborales peligrosas o una mayor exposición a la contaminación atmosférica y acústica”, apuntó Feter. Además, el agotamiento puede reducir las ganas de practicar algún deporte durante el tiempo libre.
Los autores también advierten sobre las limitaciones del análisis, pues buena parte de los estudios considerados se realizaron con participantes de países ricos o utilizaron información sobre actividad física proporcionada por las propias personas. Por ello, Feter aclaró: “No podemos demostrar que la actividad laboral provoque demencia”.
Sin embargo, concluyó que “el contexto en el que una persona realiza ejercicio físico cuenta y es un factor a tener en cuenta”.
De un vistazo
Menor riesgo
Quienes hicieron más actividad física durante su tiempo libre presentaron un riesgo de demencia 24 por ciento menor, según investigadores internacionales.
Las causas
Estrés, contaminación, ruido y condiciones laborales peligrosas podrían explicar por qué un trabajo físicamente exigente no brinda los mismos beneficios
