A través del teatro físico y con el uso de algún objeto o alimento al que se atribuye una palabra o adjetivo, Beatriz Alfonso va construyendo personajes que llenan la escena; con ayuda del público y la improvisación, gesta historias diferentes, divertidas e interesantes.
Así transcurre la propuesta escénica de la actriz venezolana en “Recetas de teatro. Espectáculo de improvisación interactivo”, que presentará el próximo viernes 18 de septiembre, a las 20 horas, como parte del XII Festival de Teatro de La Rendija.
Beatriz Alfonso Santos comparte que “Recetas de teatro” es un espectáculo de improvisación interactiva en el que invita al público a crear con ella varios personajes y escenas inspiradas en diferentes sentidos.
Explica que es una obra en la que ha trabajado e investigado durante 11 años el concepto del teatro sensorial y del arte sensorial, y busca que el enfoque no esté únicamente en la vista y el oído, sino también en los otros sentidos.
“Jugamos y creamos con olores, sabores y texturas, y vamos compartiendo cómo sería el proceso de inspirarnos y crear en colectivo los personajes, los movimientos, las voces, las emociones, el ambiente sonoro, todo el espacio escénico y la acción a partir de todos los sentidos”, señala.
En 2015 comenzó a investigar en el teatro físico y gestual, así como en el tema de los sentidos. Fue entonces que creó una primera versión de la obra, que estrenó ese año en Venezuela.
El bagaje de experiencias y conocimientos adquirido al vivir en países como España y Brasil, además de su natal Venezuela, se incorporó a este proyecto, que se fue incubando en esos lugares a lo largo de los años.
Cuando se estrenó la obra en Venezuela, el trabajo era interactivo y ella compartía con el público los sentidos y diferentes elementos sensoriales, pero no tenía tanta improvisación como esta nueva versión que estrenó hace año y medio.
“Quería abrir más la participación a la creación en el momento, en colectivo. Fue arriesgarme más a dejar que la obra se transformara con lo que vaya ocurriendo e ir integrando más elementos”, dice.
Por supuesto, existe una dramaturgia creada por la actriz, en la cual se basa para guiar la propuesta, además de un proceso que desarrolla en conjunto con el público.
Sorpresivo
Relata que las personas muchas veces la sorprenden con sus propuestas, ya que en la obra trabaja con alimentos que son diferentes en cada región y cada individuo se identifica de distinta forma con las cosas.
Los sabores y sensaciones que produce un alimento pueden ser muy diferentes para cada persona, como le ocurrió en una presentación en la que propuso cómo sería el sabor del cacahuate o maní y cómo sería una persona que naciera de ese sabor.
Ella, al asociarlo con lo salado, pensó que sería un personaje muy animado, pero de repente alguien le dijo que sería “pasivo-agresivo”, lo cual la desconcertó hasta que supo que la persona era alérgica, por lo que pensaba que sería algo que le gustaría, que sería sabroso, pero al mismo tiempo podría matarla.
En cada presentación se enfrenta a sorpresas que le resultan divertidas, pues no existe una expectativa de cómo tiene que ocurrir todo, sino que se trata de un espacio para experimentar junto con la audiencia.
Sobre la dinámica de la obra, detalla que propone crear una escena que posteriormente representará, pero para ello primero hay que crear al personaje a partir de tres recetas, de manera que surge de la inspiración de un sentido distinto.
En las escenas que realiza comparte las cualidades de los personajes que acaban de crear, incluso su voz o forma de moverse, y también junto con el público se construye el ambiente sonoro y se propone el tipo de energía con la que se desarrolla la escena.
Indica que en la obra existe un manejo respetuoso de la audiencia, así que quien no desee participar puede ser únicamente espectador.
La propuesta está dirigida a todas las edades. Beatriz Alfonso asegura que los niños, por ejemplo, se divierten mucho, al igual que el público en general, ya que el manejo de las historias se realiza mediante el humor y la comedia.
En la presentación que tendrá este viernes en La Rendija, ubicada en la calle 50 con 51 del Centro, planea experimentar con algunos elementos nuevos.
Los boletos ya están disponibles y se pueden reservar al número de WhatsApp 9993-29-13-13. La cuota de entrada es de 100 pesos en preventa hasta un día antes de la función, y en taquilla, el día del evento será de 150 pesos general y 120 pesos para estudiantes, profesores y personas con credencial de Inapam.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
