SHANGHÁI (EFE).—Johnny Depp inauguró ayer en Shanghái su nueva exposición de pintura, con la que busca seguir dando a conocer una faceta artística que durante años ocultó al mundo, y que podría tener España o México como paradas.
La muestra se titula “Figures of the Fringe (Personajes marginales)”, y se enmarca dentro de su serie de exposiciones “A Bunch of Stuff (Un puñado de cosas)”, la cual debutó en Nueva York y tuvo su primera aventura internacional en Tokio.
Ahora, en su primera exposición en solitario en China, Depp plantea un despliegue emocional marcado precisamente por los personajes que ha interpretado desde los 90 y que han moldeado la percepción que el público tiene de él: marginados, excéntricos, fugitivos, antihéroes, egos fragmentados…
Así, comenzando por un terreno más familiar como los recuerdos cinematográficos, los visitantes se sumergen en el mundo visual e íntimo de Depp y empiezan a entender la forma en la que ve el mundo y se ve a sí mismo, no solo a través de sus ídolos y autorretratos sino de trazos llenos de humor y romance, que juegan con lo grotesco.
El recorrido se compone de más de 60 obras originales —pinturas, dibujos y collages realizados desde que tenía unos veinte años—, objetos personales de sus casas y estudios o una sala audiovisual en 360 grados narrada por el propio Depp.
