Pie de foto
Pie de foto

NAIROBI (EFE).— La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó ayer que empiezan a apreciarse los “primeros signos alentadores de progreso” en el combate del ébola que golpea a la República Democrática del Congo (RDC), con la reducción de los nuevos casos registrados en algunas zonas, aunque siguen subiendo en otras provincias.

“Las medidas de respuesta se han intensificado considerablemente en los últimos meses y estamos empezando a ver los primeros signos alentadores de progreso”, afirmó en una rueda de prensa virtual la directora regional de Emergencias de la OMS para África, Marie Roseline Belizaire.

Belizaire destacó que, en las últimas tres semanas (entre el 31 de agosto y el 20 de septiembre), los nuevos casos “disminuyeron aproximadamente en un 26% en la provincia de Ituri (epicentro del brote) y en un 15% en la provincia de Haut-Uélé”, dos de las siete provincias que se han visto afectadas por la epidemia hasta ahora.

“Sin embargo”, puntualizó, “durante el mismo período, la provincia de Kivu del Norte registró un aumento del 73%. Esto demuestra claramente que el brote sigue evolucionando de manera diferente en las diversas zonas afectadas”.

Según esta responsable de la OMS, “cada una de las siete provincias afectadas tiene su propio patrón de transmisión” y, “mientras los casos y las muertes están disminuyendo en algunas provincias, siguen aumentando en otras”, lo que pone de relieve que “el brote aún no está bajo control y sigue extendiéndose por una amplia zona geográfica”.

En este sentido, Catherine Smallwood, responsable de Gestión de Incidentes de la OMS para la respuesta al ébola, citó algunos de los “desafíos” a los que se enfrentan.

Entre ellos, subrayó las dificultades para encontrar fuerza de trabajo para los centros sanitarios y de tratamiento de ébola; descentralizar aún más la respuesta desde los grandes centros urbanos hacia las zonas rurales afectadas o detectar la enfermedad en los niños pequeños; así como reducir las muertes sucedidas en las comunidades, antes de llegar a las infraestructuras médicas.

Pese a todo, “confiamos en que, en las próximas semanas, comenzaremos a observar tendencias de descenso más sostenidas en los centros de tratamiento de ébola, así como en los nuevos casos detectados a nivel comunitario”, apostilló Smallwood.

Según el más reciente balance de las autoridades congoleñas, con datos actualizados al 21 de septiembre, la epidemia acumula 7,773 casos confirmados y 3,759 muertes desde que se declaró oficialmente el brote en la RDC el pasado 15 de mayo.

Un total de 1,935 pacientes se han recuperado y 839 están hospitalizados o en aislamiento, y la tasa de letalidad del virus se sitúa en 48.4%.

La epidemia afecta a 63 zonas.

Este brote —el segundo más mortífero y contagioso de la historia a nivel global— superó al ocurrido en la misma región congoleña entre 2018 y 2020, aunque está lejos del más grave registrado hasta la fecha, que provocó unos 11,000 muertos y 28,000 contagios en África occidental entre 2014 y 2016.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán