La investigadora Renata Rivera Madrid, ayer en el CICY
La investigadora Renata Rivera Madrid, ayer en el CICY

El achiote, además de formar parte de la gastronomía de Yucatán, tiene potencial de aprovechamiento en las industrias farmacéutica, cosmética y textil, destacó la investigadora Renata Rivera Madrid durante el simposio “El cultivo del achiote”, realizado ayer en el Centro de Investigación Científica de Yucatán (CICY).

Durante su participación, compartió resultados de unos 30 años de estudios sobre esta planta, y los retos superados para conocer su diversidad genética.

Rivera Madrid recordó que cuando inició sus investigaciones había poca información científica del achiote. La mayoría de los trabajos se enfocaban en aspectos básicos, como forma de sembrarlo, características, frutos y manejo en el campo.

Incluso, algunos estudios científicos fueron rechazados en principio porque se consideraba que era una planta de interés local. Sin embargo, las investigaciones continuaron hasta profundizar en la producción de su pigmento y los genes que intervienen en ello.

Diversidad genética

Uno de los principales retos ha sido conocer la amplia diversidad genética de la planta. En la recolección de ejemplares en municipios de Yucatán se habían observado diferencias en la forma y el color de los frutos, el número de semillas y la tonalidad de las flores, que puede ir del blanco al rosa intenso.

Los estudios revelaron que esta diversidad se relaciona con variaciones genéticas y la concentración de bixina, uno de los principales pigmentos del achiote.

A partir de la caracterización de 400 plantas se identificaron tres grandes grupos: uno con flores blancas y menor cantidad de bixina; otro de flores rosas y mayor concentración, y un tercero con flores rosa intenso y una cantidad intermedia.

Los científicos han hecho cruzas para obtener plantas con más concentración de bixina y frutos que permanezcan cerrados hasta el momento indicado para reducir la pérdida de semillas y mejorar el rendimiento del cultivo.

Renata Rivera añadió que la polinización artificial ha planteado desafíos, entre ellos determinar su momento adecuado, conocer la viabilidad de las estructuras reproductivas y establecer mecanismos para la protección de las flores.

Además de su importancia económica, Rivera Madrid destacó el valor cultural del pigmento del achiote, cuyo uso se remonta a épocas anteriores a la Conquista, cuando se empleaba con fines decorativos y medicinales, así como para repeler insectos y proteger la piel.

El achiote se usa asimismo en Brasil e India, donde forma parte de prácticas rituales y ceremoniales.

En la industria alimentaria, uno de sus principales aprovechamientos es como colorante, particularmente en productos lácteos, helados y bebidas, y condimento.

Entre las líneas de trabajo futuras están el mejoramiento de la planta, la optimización de su manejo agrícola y el aprovechamiento integral mediante la economía circular.— Ilse Noh Canché

Achiote Estudio

El uso del achiote es común en Brasil e India, donde forma parte de prácticas ceremoniales.

Aplicaciones

En la industria alimentaria, uno de sus principales aprovechamientos es como colorante, en especial de productos lácteos, helados y bebidas, y como condimento.

A futuro

Entre las líneas de trabajo futuras está el aprovechamiento integral mediante la economía circular.

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