En 2024, en la Universidad de Cornell surgió un caso —o más bien una tragedia— de violación colectiva. Una joven estudiante fue víctima dentro de una casa de fraternidad, en la que 7 hombres, también estudiantes, fueron los perpetradores de dicha tragedia.

Esta joven, bajo el seudónimo Jane Doe, fue drogada y posteriormente violentada cuando se encontraba en estado de inconsciencia… mientras un hombre tomaba la batuta creando la invitación para que todos los demás participaran también. Un grupo de más de 50 individuos, donde siete cometieron una violación… pero otra cantidad fuerte se mantuvo en completo silencio. De eso quiero hablar aquí hoy.

¿Hasta dónde podemos llegar creyendo que la neutralidad es una respuesta? ¿Dimensionamos todo lo que nos llevamos en el camino posicionándonos ahí?

La idea de que existieran tantas personas que supieran y que tuvieran pruebas, pero que nadie quisiera o sintiera la necesidad, urgencia de decirlo, o que aquella voz interrumpiera su sueño escuchando un “hay que denunciar esto”, “hay que detener lo que está pasando en esta casa”, “tenemos que decirle a alguien” y, aún así, decidieran no hacerlo.

“¿Con cuánto se paga nuestro silencio?” es una pregunta que no puede dejar de estar en mi mente, despertando alertas… despertando miedos. Nos encontramos bajo un sistema patriarcal que tiene a todas las mujeres en una posición de ira y pánico. ¿Cómo podemos estar tranquilas ahora?

Ahora no sólo tememos por los que son violadores (porque hay que llamarlos por su nombre, por lo que son, si ya bastante miedo vivimos en el día a día), sino también por todos los que son testigos directos de la situación y deciden callar, o peor, hasta negar por proteger.

Que este caso sirva no sólo para hacer conciencia y ruido, sino que sea un despertar para todos los que nos hemos mantenido en silencio ante situaciones injustas. Y aún más si es un silencio que pone en riesgo a todas las mujeres que están ahí afuera, porque, tristemente, todas estamos en una posición de amenaza: nada de esto es por azar.

Psicóloga.

Nos encontramos bajo un sistema patriarcal que tiene a las mujeres en una posición de ira

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán