LONDRES.— Andrew Garfield tiene el honor de haber participado en dos de las películas que mejor explican el mundo en el que vivimos actualmente.

En 2010 interpretó en “La red social” a Eduardo Saverin, cofundador de Facebook traicionado por Mark Zuckerberg. 16 años después, Garfield va más allá y encarna a Sam Altman, fundador OpenAI, empresa creadora de ChatGPT, en la película “Artificial”.

El reto era mayúsculo: hablamos de la persona que ha cambiado para siempre la sociedad, y cuyas decisiones han tenido, tienen y tendrán unas consecuencias todavía imprevisibles para la humanidad.

Garfield ha desvelado a Variety todo el proceso de asimilación del personaje, que le alteró su propia opinión sobre Altman: “Pensaba que el tipo era lo máximo, honesto y carismático. Y entonces empecé a descubrir más sobre su persona”.

Los tres meses de estudio previo de la figura de Altman, más el propio rodaje en sí, agotaron al actor, especialmente por las diferencias con su personaje a la hora de ser, sentir y pensar.

“Agradezco la experiencia, pero no me apasiona. Al terminar pensé: ‘Menos mal que ya se ha acabado’. Me encanta estar tranquilo, y prefiero de lejos intentar velar por mi comunidad y ser un buen amigo”.

Resulta improbable que Garfield y Altman queden a tomar unas bebidas, teniendo en cuenta las palabras del actor. De hecho, ni siquiera han hablado entre ellos, y eso que el empresario se lo encontró rodando una película sobre él.

“Había avisos por mi calle de que iban a rodar o algo por el estilo, pero no le di importancia ni me enteré de qué iba la cosa. De pronto, una mañana bajaba por la calle a por un café y me encontré con un montón de cámaras y a un hombre vestido exactamente igual que yo, con mi misma mochila”, dijo a Vanity Fair Sam Altman, quien se impresionó por el parecido.

“La verdad es que caminaba igual que yo. Es chocante ver a alguien que ha clavado tus manías raras o lo que sea, me sentí como en un fallo raro de la Matrix”

Pero no, no es algo sobrenatural, es solo un actor haciendo extraordinariamente bien su trabajo.

Tal fue el nivel de similitud que el director, Luca Guadagnino, decidió no abusar del maquillaje para acercarse físicamente a Altman, sino apostar por la capacidad interpretativa de su protagonista. “Le hicimos pruebas con prótesis (nariz falsa, pómulos falsos…), lo grabamos y nos pareció ridículo”, comentó a The Hollywood Reporter.

“Luego empezó a imitar los movimientos de Altman, el andar de Altman, lo filmamos… y el resultado era asombroso, por lo que recurrimos simplemente a un uso estratégico del maquillaje a través de luces y sombras. En ese instante me dije: ‘Aquí tenemos algo muy potente entre manos con él’”.

Andrew Garfield y gran parte del elenco presentaron la película “Artificial” en Londres, ayer.

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