Robert Lence estaba solo en una sala de cine de Nueva York cuando vio “La Bella Durmiente”. Era una función vespertina, poco antes de ingresar a CalArts, una escuela de artes de California donde comenzaría su formación. La película de Walt Disney se había reestrenado y, al no haber otros espectadores, sintió que la proyectaban exclusivamente para él.
“Era una película preciosa de Walt Disney y, al estar yo solo, sentía como si la proyectaran exclusivamente para mí. Aquello confirmó mi decisión: esto es lo que quiero hacer”, recuerda Lence, uno de los invitados internacionales del Congreso ANFX 2026, organizado por estudiantes de la Universidad Anáhuac Mayab.
Años después, el director, artista de “storyboard” y guionista tendría oportunidad de trabajar con personas que participaron en aquella película y agradecerles por haber marcado su vida.
Esa experiencia fue el punto de partida de una trayectoria que lo llevaría a colaborar con estudios como Walt Disney Pictures, Pixar y DreamWorks, en producciones como “El Rey León”, “La Bella y la Bestia”, “Shrek” y “Toy Story”.
En entrevista con el Diario, el creativo estadounidense habla sobre los principios que hicieron destacar a Pixar, los posibles efectos de la inteligencia artificial en la industria, las oportunidades para el talento mexicano y la importancia de establecer contactos profesionales desde la etapa de formación.
Además de ofrecer una conferencia, Lence impartió el miércoles un taller en el que los estudiantes participaron en una dinámica similar a las sesiones de lluvia de ideas de estudios como Disney y Pixar.
Durante una hora y media, los asistentes escribieron y dibujaron propuestas que después colocaron en una pared para analizarlas y comentarlas en grupo. Según Lence, el ejercicio permitió mostrar una de las claves del trabajo profesional: desarrollar las ideas antes de llevarlas a la pantalla.
Regresan a sus inicios
Al hablar sobre el éxito de Pixar, explica que el estudio recuperó una filosofía de las primeras producciones de Disney: dar prioridad a la historia y los personajes.
“El ‘ingrediente secreto’ de Pixar, y lo digo habiendo trabajado allí, es que retomaron la forma de hacer las cosas de los inicios de Disney, tal como se hacía cuando Walt Disney vivía: todo gira en torno a la historia. Nos tomamos el tiempo necesario para desarrollar tanto la trama como los personajes. No estrenamos una película hasta que estamos seguros de que es buena y de que funciona”, dice.
Esta filosofía, señala, exige dedicar suficiente tiempo a los guiones, incluso ante las presiones comerciales para estrenar una producción.
A su juicio, la conexión con el público surge cuando los espectadores se identifican con los conflictos de los protagonistas, aunque sean juguetes o personajes de mundos imaginarios.
Como ejemplo menciona a Woody, de “Toy Story”, cuyo temor a ser reemplazado refleja una experiencia humana común: el miedo a dejar de ser necesario para alguien que es más joven o tiene mayores capacidades.
Sobre la llegada de la inteligencia artificial, Lence considera que representa uno de los mayores desafíos para los profesionales de la animación. Compara su aparición con la transición de la animación tradicional en 2D a la animación por computadora en 3D, que obligó a trabajadores de la industria a reinventarse y adquirir nuevas habilidades.
“Sin embargo, diría que, aunque la animación por computadora marcó un antes y un después, la IA supone un cambio aún mayor; es algo totalmente distinto. Está por verse cómo terminará todo esto; la verdad es que no lo sé”, admite.
Aunque reconoce que todavía es pronto para visualizar todas sus consecuencias, dice que esta transformación difícilmente tendrá marcha atrás, como ocurrió con la incorporación del sonido, el color y la animación por computadora al cine.
Ante este panorama, recomienda a los estudiantes adquirir bases sólidas en narrativa, animación y tecnología. Las herramientas podrán cambiar, pero la industria seguirá necesitando personas capaces de contar historias y crear personajes. “Al fin y al cabo, siempre necesitaremos narradores y artistas; independientemente de la forma que adopte su trabajo, seguiremos necesitando personas”.
Talento mexicano
Lence también destaca el potencial de los animadores mexicanos y latinoamericanos, cuyo trabajo ha conocido a lo largo de su trayectoria y durante sus visitas a la región. Recuerda que hace un par de años colaboró en la capacitación de los creativos de Ánima Estudios, en Ciudad de México, una experiencia que le permitió acercarse al trabajo de profesionales de este país.
Actualmente participa como consultor de guion en un largometraje animado de gran presupuesto, impulsado por un estudio mexicano dirigido por Gerardo Álvarez. También colabora con un estudio de Uruguay en una coproducción de gran escala con Argentina y Chile. En su opinión, las alianzas entre países pueden facilitar el desarrollo de proyectos que requieren inversiones importantes y ampliar las oportunidades de la industria latinoamericana.
Más allá de los conocimientos técnicos, Lence aconseja a los estudiantes aprovechar congresos como el ANFX 2026, talleres y encuentros con profesionales para establecer relaciones que puedan abrirles puertas en el ámbito laboral. “De hecho, a menudo te contratan más por las relaciones que has forjado, por conocer a personas del sector y establecer contactos, que únicamente por tu portafolio”.
Precisamente, el Congreso ANFX 2026 —que comenzó el miércoles pasado y finalizó ayer— buscó acercar a los estudiantes a los profesionales que han participado en producciones internacionales y darles a conocer las distintas áreas de la industria.
Andrea Maldonado Dickins, presidenta del comité organizador, explica que el encuentro está diseñado a partir de las necesidades y experiencias de los propios estudiantes de Ingeniería en Animación Digital.
El objetivo, añade, es ofrecer un panorama amplio de las oportunidades profesionales, desde la animación en 2D y 3D hasta otras especialidades del sector.
Por su parte, Miguel Ángel Vargas Vargas, coordinador de Ingeniería en Animación Digital, explica que el congreso nació por iniciativa de los alumnos, quienes buscaban un espacio para inspirar a sus compañeros mediante las experiencias de especialistas de distintas áreas.— Iván Canul Ek
De un vistazo
Trayectoria internacional
Robert Lence, creativo estadounidense, ha colaborado con Disney, Pixar y DreamWorks en películas reconocidas, entre ellas “El Rey León”, “Shrek” y “Toy Story.”
Primero las historias
Para Lence, el éxito de Pixar radica en dedicar tiempo a crear historias interesantes y personajes que conecten con sus espectadores.
Cambio inevitable
Advierte que la inteligencia artificial transformará profundamente la animación, aunque todavía desconoce de qué manera se experimentarán sus consecuencias.
Talento local
Reconoce asimismo las capacidades de los animadores mexicanos, con quienes ha trabajado, y aún colabora, en diferentes proyectos.


