Camilo Vallejo Cardoz en la charla sobre las dendrobium
Camilo Vallejo Cardoz en la charla sobre las dendrobium

La orquídea del género dendrobium crece sobre los troncos de los árboles, donde sus raíces cumplen la función de almacenar agua.

En su cultivo, la ventilación, humedad e iluminación son factores clave, recordó el biólogo Camilo Vallejo Cardoz, presidente de la Asociación Yucateca de Orquideología y participante en la última jornada, ayer en el Centro de Artes Visuales (CAV), de la XII Exposición de Cactáceas y Suculentas.

El ponente comenzó su intervención recordando que hay 25 mil especies silvestres de orquídeas y gran diversidad de híbridos creados por el ser humano. La palabra dendrobium tiene raíces griegas: dendros, que significa árbol, y bios, vida.

Para el cultivo de orquídeas dendrobium recomendó mantenerlas en un lugar con buena circulación de aire y colocarlas en sitios elevados, con suficiente distancia entre sí para reducir el riesgo de enfermedades. Si se reportan lluvias intensas, se aconseja ponerlas frente a un ventilador para eliminar el exceso de humedad.

Necesitan ambiente húmedo durante todo el año, pero la humedad ambiental no equivale a riego, aclaró el biólogo. Por esa razón aconsejó rodearlas de otras plantas, como helechos, begonias y anturios, para contribuir a mantener la humedad.

Las dendrobium se desarrollan bien con calor y humedad, siempre que haya buena circulación de aire.

En cuanto a la iluminación, propuso utilizar malla sombra tipo Raschel con cobertura del 50 al 70 por ciento. Las orquídeas pueden recibir luz directa del Sol de 6 a 10 de la mañana, y filtrada el resto del día.

Vallejo Cardoz indicó que las macetas de barro son buena opción para colocar las dendrobium recién adquiridas, siempre que tengan suficientes orificios para favorecer la ventilación. Las cestas, por su parte, permiten una buena circulación de aire y el crecimiento de raíces, pero se deterioran rápidamente.

Sujetarlas a troncos ofrece mejores resultados, ya que favorece un sistema radicular más abundante y un mayor tamaño de las plantas.

Se puede optar por troncos de tsiltsilché (Gymnopodium floribundum), cuya superficie rugosa facilita su uso como soporte y puede durar hasta cinco años. Hay que tener en cuenta que ocupan más espacio.

Para el sustrato, sugirió combinar materiales de granulometría fina y gruesa, entre ellos tezontle, tepojal, carbón, conchuela y fibra de coco.

Aconsejó aplicar fertilizante cada 15 días a lo largo del año, siempre que las plantas presenten señales de crecimiento. En los períodos de descanso que pueden ocurrir en la temporada de sequía debe reducirse tanto el riego como la fertilización.

Sobre las plagas, advirtió que las escamas y la cochinilla algodonosa pueden afectar a estas orquídeas.

“Cultivar orquídeas es cultivar raíces, estas son como esponjas, les ayudan a retener agua, pero el riego excesivo las pudre, es más fácil que mueran por exceso de riego que por sequía”, alertó.— Megamedia

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