CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).—Frente a la inmensidad del Himalaya, Tom Hiddleston recordó lo pequeña y breve que es la vida humana. Acostumbrado a interpretar a Loki, el semidiós del universo Marvel, el actor británico vivió una experiencia de lo más terrenal que lo llevó a reconocer sus límites y reflexionar sobre su relación con la naturaleza.
El frío, el vértigo y la belleza de las montañas lo acompañaron durante la filmación de “Tenzing”, su nuevo filme, en el que interpreta a Edmund Hillary, el montañista neozelandés que, junto al sherpa Tenzing Norgay, alcanzó por primera vez la cima del monte Everest, el 29 de mayo de 1953.
“Lo extraordinario para mí fue tener la oportunidad de interpretar a Edmund Hillary. Su rostro sigue apareciendo en el billete de cinco dólares de Nueva Zelanda. Es una leyenda de ese país y de su cultura. Por el lado del alpinismo, estar en el Himalaya te recuerda que la vida humana es muy breve y pequeña. La práctica de ir a las montañas tiene algo muy espiritual”, compartió Hiddleston, de 45 años.
La película, disponible en Apple TV, pone énfasis en la mirada de Tenzing Norgay, interpretado por Genden Phuntsok, al abordar las diferencias culturales que acompañaron la expedición británica de 1953.
Mientras los montañistas occidentales veían el Everest como una cima que debían conquistar, Tenzing lo conocía como Chomolungma, una montaña sagrada vinculada con la diosa madre.
Para él, alcanzar la cumbre representaba también el cumplimiento de una aspiración espiritual.
Hiddleston explicó que, desde la preparación del proyecto hasta el rodaje, el elenco estuvo acompañado por expertos en alpinismo, varios con experiencia en ascensos al Everest.
Su labor fue fundamental, porque garantizaron la seguridad de los actores y del equipo de filmación, incluidos la directora Jennifer Peedom y los operadores de cámara. Como parte de su preparación, Hiddleston y Phuntsok realizaron una caminata hacia el Everest y convivieron en una comunidad sherpa.
La experiencia, detalla, les permitió estrechar su amistad fuera de cámaras.
“Fue emocionante hacerlo de verdad. Nos convertimos en un equipo: cineastas, actores y alpinistas. Compartimos el asombro, la majestuosidad, la belleza, el vértigo, el frío, el hielo, la nieve y el viento. Eso crea un vínculo muy estrecho”, recordó Hiddleston.
El actor se enfrentó al frío y a una sensación de vulnerabilidad que considera difícil de experimentar en un estudio o en la ciudad.
