El cortometraje “¡Que suene la banda!” representa para el cineasta mexico-estadounidense Jorge Parra Jr. un acercamiento a sus raíces familiares y un homenaje a sus padres, en el que une sus dos grandes pasiones: la cinematografía y la música.
Esta producción, realizada en 2025 en Los Ángeles, California, ha recibido comentarios positivos en los festivales en los que se ha presentado e incluso podría aspirar una postulación al Óscar a Mejor Cortometraje.
En entrevista, Parra habló sobre lo que ha significado “¡Que suene la banda!” en su carrera y el impacto de la cultura mexicana en su vida como descendiente de mexicanos avecindados en Estados Unidos.
Jorge Parra tiene 33 años y realizó “¡Que suene la banda!” como película de tesis de posgrado (MFA thesis film) para la Escuela de Teatro, Cine y Televisión de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
El proyecto busca explorar temas personales y culturales relacionados con la identidad, la herencia y la brecha generacional entre los mexicoamericanos.
Recordó que desde muy joven sintió un gran gusto por la música y por pertenecer a una marching band, agrupación en la que los integrantes tocan diversos instrumentos mientras marchan y ejecutan evoluciones coordinadas.
Comenzó con el trombón y posteriormente aprendió a tocar la trompeta.
“La música siempre ha sido algo ligado a mí, disfruto mucho de ella y en casa, en el hogar donde mis padres preservan mucho de sus raíces, cultura y tradiciones mexicanas, no podía faltar la música de banda”, explicó.
Como dato curioso, Parra señaló que, como cineasta, siempre se ha enfocado en producciones relacionadas con la violencia y el crimen, por lo que llama la atención que este cortometraje se aleje de sus preferencias habituales como realizador.
Asegura que, si bien “¡Que suene la banda!” le ha dejado satisfacciones, en el futuro espera poder dar rienda suelta al estilo que prefiere.
“¡Que suene la banda!” es un cortometraje de 23 minutos de duración que se filmó en locaciones de la comunidad latina de Los Ángeles durante seis días.
La historia sigue a Javier, un joven músico que se prepara para una audición universitaria, pero que debe reencontrarse con sus raíces cuando le piden tocar con la banda de su padre.
El filme aborda cómo la música conecta dos mundos: la formación académica tradicional y el orgullo por las tradiciones familiares y comunitarias.
El corto cuenta con Anthony González en el papel de Javier, el protagonista, actor conocido por dar voz a Miguel en la película “Coco”.
Como obra de graduación, el proyecto le valió a Jorge Parra distinciones como el UCLA Class Artist Award 2025, además de ser seleccionado en diversos festivales.— Emanuel Rincón Becerra
