Pancartas sobre las actividades conmemorativas de la repatriación de los restos de Miguel Ángel Asturias en el Palacio Nacional de Guatemala
Pancartas sobre las actividades conmemorativas de la repatriación de los restos de Miguel Ángel Asturias en el Palacio Nacional de Guatemala
  • Pancartas sobre las actividades conmemorativas de la repatriación de los restos de Miguel Ángel Asturias en el Palacio Nacional de Guatemala
  • A la izquierda y en la primera imagen sobre estas líneas, Laura Pérez, técnica del Archivo General de Centroamérica, examina un manuscrito de Miguel Ángel Asturias, y dos fotografías de la familia del escritor al recibir del ayuntamiento de París las cenizas del guatemalteco, quien se estableció en Francia luego de exiliarse

CIUDAD DE GUATEMALA (AP).— Guatemala expone desde ayer en el Palacio Nacional de la Cultura extractos de tres manuscritos del Premio Nobel de Literatura Miguel Ángel Asturias recuperados de una casa donde el escritor vivió, como antesala a la repatriación de sus restos desde Francia, programada para la próxima semana.

Este martes, en París, la familia del autor recibió sus cenizas. Miguel Ángel Asturias Amado, su hijo, abrazó la urna entregada por la alcaldesa Audrey Pulvar.

“Mi padre estuvo 52 años en Francia y hoy vuelve a su tierra; debe volver a su ombliguito, al país que tanto amó”, declaró Asturias Amado en un mensaje enviado a la prensa en Guatemala.

Cuando Asturias se exilió en 1954, tras la caída del gobierno de la revolución (1945-1954), lo dejó todo atrás. Amontonó algunas cosas en su vieja casa del barrio Candelaria, en el corazón de la capital del país, y se apresuró a abandonarlo.

El general Carlos Castillo Armas había tomado el poder con un golpe de Estado auspiciado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos. Como consideraba al Nobel un comunista, le quitó el pasaporte y la nacionalidad.

En Guatemala, en veinte bolsas negras de basura fueron colocados libros, cartas, fotos y documentos que el escritor tuvo que dejar y que se estaban deteriorando.

Estos objetos pasaron de vivienda en vivienda hasta llegar a la casa de su familia, la cual decidió donarlos en 2016 al Archivo General de Centroamérica, que resguarda documentos sobre la historia y cultura de Guatemala. En las bolsas también había cartas personales a su madre, libros autografiados por otros escritores —como Alejo Carpentier— y cartas del ensayista y poeta Luis Cardoza y Aragón.

“El Señor Presidente”

Entre los documentos encontrados, que datan incluso de la década de 1920, se cuenta el manuscrito de su famoso libro “El Señor Presidente”, publicado en 1946.

“Hojas sueltas, escritas a máquina con una línea roja fueron apareciendo”, señaló Luis Méndez Salinas, ministro de Cultura y Deportes de Guatemala, quien entonces trabajaba como técnico en el Archivo y fue uno de los primeros en clasificar y descubrir de qué se trataba.

“Ese era el Tohil”, recordó por su lado Sandino Asturias, nieto del literato. Su abuelo llamaba así al libro, al que había titulado con esa palabra en maya K’iche’, en honor al dios del fuego, del sol y de la guerra. Posteriormente le cambió el nombre a “El Señor Presidente”.

Méndez Salinas explicó que los documentos fueron puestos en cajas, que poco a poco se fueron clasificando. Allí empezaron a aparecer hojas dispersas consideradas manuscritos por estar escritas a máquina y presentar anotaciones de puño y letra del ganador del Nobel de Literatura en 1967.

En Guatemala había 240 hojas y faltaban las últimas dos, que fueron encontradas en su casa en París.

Según la familia, se las pudo haber llevado para escribir a mano los poemas que aparecen en el reverso.

Asturias empezó a escribir en 1920 este libro, en el cual narró lo que era vivir bajo la dictadura de Manuel Estrada (1898-1920) y sufrir la represión, la concentración del poder y la falta de libertad de expresión. La sorpresa fue mayor cuando también se encontraron fragmentos de manuscritos de las célebres obras “Sien de Alondra” y “Leyendas de Guatemala”, que también forman parte de la exposición.

Aunque los documentos siguen resguardados en archivos guatemaltecos, la Biblioteca Nacional de Francia los ha reclamado como suyos. “Mi abuelo en su última voluntad quería que todos sus manuscritos se quedaran en París”, aseguró Sandino.

Asturias estaba muy agradecido con la capital francesa por haberle abierto sus puertas y amaba la ciudad. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Père-Lachaise tras su muerte en Madrid, en 1974. La Biblioteca francesa tiene varios manuscritos de otros de sus famosos libros, como “Mulata de Tal” y “Hombres de maíz”, y de poemas que se llevó con él desde Guatemala.

También tiene parte de los reconocimientos que se le concedieron a Asturias, entre ellos la medalla del Nobel, el Premio Lenin de la Paz que le otorgó Rusia en 1966 y un bastón de mando que autoridades indígenas le regalaron el mismo año para homenajearlo como “Hijo Unigénito de Tecún Umán (héroe indígena nacional)”.

El nieto del escritor señaló que su familia quiere que esos objetos regresen a Guatemala “porque le pertenecen a su pueblo”.

Cincuenta y dos años después de su muerte, Miguel Ángel Asturias volverá a su patria y tendrá un funeral de Estado. “La historia de Guatemala está llena de exiliados y tenemos aún varios; el retorno de un exiliado es también la simbología de lo que queremos para todos en Guatemala, que deje de existir el exilio como una forma de represión del Estado”, manifestó Sandino.

Agregó que el regreso de su abuelo es “un acto de justicia histórica” y su familia desea que descanse en paz en Guatemala, “el país que tanto amó y por el que luchó”.

Última morada

Una urna en forma de grano de maíz, obra del artista Pedro Canivell, contendrá sus restos. Será sembrada en tierras traídas por su familia de algunos de los 22 departamentos de Guatemala y colocada en un monumento, el próximo domingo 15, en el Gran Centro Cultural Miguel Ángel Asturias.

Rigoberta Menchú Tum, Nobel de la Paz en 1992, encabezará un ritual maya para darle la bienvenida.

Durante casi un mes, obras de arte, misas, lecturas y otros homenajes tendrán lugar para celebrar su retorno. La misma casa donde estaban abandonados los documentos y que ahora es propiedad del hijo del escritor acogerá un museo en su honor. También en París se realizarán varias actividades en honor a Asturias.

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