La Policía Nacional de Filipinas confirmó la existencia de material de abuso sexual infantil en varios de los dispositivos hallados en la vivienda de Thomas Markle, papá de Meghan, duquesa de Sussex, en la ciudad de Cebú. Uno de los hijos de Markle entregó el contenido a las autoridades en octubre.
La investigación “sigue en curso”, aseguró ayer la policía del país asiático, que no dio más detalles del caso.
“En los resultados preliminares se identificaron archivos multimedia que contienen varios materiales de abuso y explotación sexual infantil”, declaró el general Wilson Asueta. Los contenidos “serán sometidos a análisis posteriores”.
Las grabaciones muestran a menores de uno y otro sexo y de origen asiático junto a adultos en conductas sexuales explícitas. Si se reúnen pruebas suficientes, la policía presentará cargos por abuso y explotación sexual infantil en línea.
Thomas Markle hijo reveló el mes pasado al diario británico “The Sun” que había hallado “cientos, si no miles” de imágenes de abuso infantil en cuatro cajas que su padre, de 82 años, abandonó en su casa de Cebú, donde residió hasta mayo.
Según su testimonio, las imágenes mostraban a niñas “no mayores de 10 u 11 años” y en algunas se reconocía la casa que su padre ocupó durante años en Rosarito, en Baja California.
Meghan admitió en una carta remitida al medio que sabía desde 2018 de estas acusaciones contra su padre, después de que la policía británica se las comunicara, y que por esa razón cortó la relación y le impidió todo contacto con sus hijos.
Para atrás
En Noruega, un tribunal de apelaciones revocó ayer la orden de un juzgado de primera instancia de levantar la prisión preventiva a Marius Borg Høiby, hijo de la reina Mette-Marit, condenado en junio pasado a cuatro años de prisión por dos casos de violación y por maltrato a una de sus exnovias.
Høiby, cuyo caso será sometido a un nuevo juicio el próximo año, lleva en prisión preventiva desde febrero, aunque la justicia accedió en julio a someterlo a un régimen domiciliario con una tobillera electrónica.
Un juzgado de Oslo había revocado el lunes ese régimen, bajo la condición de que el joven, de 29 años y fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con el rey Haakon VIII, se presentase regularmente ante las autoridades y se sometiese a controles de detección de drogas. “El tribunal de apelación no comparte la decisión de que esas medidas serían suficientes para impedir que Høiby se drogue si es puesto en libertad. Hay que tener en cuenta que ha consumido alcohol a pesar del marco estricto con controles de drogas al que se ha sometido”, dice el fallo.
A su vez, Andrés Mountbatten-Windsor fue citado para declarar como testigo en un juicio por presunto fraude en el que no está acusado, que empezará este mes en el Tribunal Superior de Londres y en el que debe comparecer alrededor del 15 de diciembre.
La citación obligará al expríncipe británico a responder, en persona o por videoconferencia, a las preguntas del proceso civil, en el que la empresaria turca Nebahat Isbilen acusa a su antiguo asesor financiero Selman Turk de haberse aprovechado de su patrimonio en beneficio propio.
Aunque no está acusado de ninguna irregularidad en esta causa, el hermano del rey Carlos III deberá declarar sobre las circunstancias de un pago de 750,000 libras que recibió de Isbilen en noviembre de 2019, cuando aún formaba parte de la familia real británica y que posteriormente devolvió.
Según los documentos judiciales, Isbilen sostiene que Turk la indujo a realizar la transferencia haciéndole creer que el dinero serviría para ayudarla a conseguir un pasaporte, mientras que el empresario afirma que fue un regalo que la mujer hizo por iniciativa propia para ganarse el favor del entonces duque de York.
Los abogados de Isbilen se pusieron en contacto con Andrés en 2021 y el dinero fue devuelto, mientras que en 2023 la empresaria llegó a un acuerdo con el expríncipe y su exesposa Sarah Ferguson en relación con el litigio, cuyos términos no se hicieron públicos.— EFE
