GOBIERNO

Steve Bannon, exestratega del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intentó enmendar su conflicto con el mandatario, a quien ayer ofreció una disculpa y pidió perdón.

Bannon desató la furia de Trump con sus comentarios a Michael Wolff, autor del libro “Fuego y furia”.

El exasesor dijo ayer que su descripción estaba dirigida al exdirector de campaña de Trump, Paul Manafort, y no hacia el hijo del presidente.

“Lamento que mi retraso en responder a los informes inexactos haya desviado la atención de los logros históricos del presidente”, expresó Bannon en un comunicado.

Horas más tarde, los funcionarios de gobierno aprovecharon sus apariciones en los programas de noticias para manifestar su apoyo al mandatario e intentaron desestimar el libro.

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