Un fiel muestra una bandera que reza en persa “Abajo EE.UU.” durante un acto a favor de Irán en Teherán

TEHERÁN (EFE).— El ministro iraní de Inteligencia, Mahmud Alaví, aseguró que su país dará “muy pronto una respuesta contundente a las bandas contrarrevolucionarias y terroristas que operan en la región”, tras los recientes disturbios en Irán.

Alaví advirtió que las fuerzas se seguridad iraníes no permitirán que “el enemigo” desestabilice el país, según publicó ayer la prensa local.

“Las fuerzas de inteligencia iraníes aceptan balas pero no permitirán que el enemigo socave la seguridad del país”, dijo el ministro durante el funeral el sábado de tres efectivos de su departamento.

Esos tres agentes de inteligencia murieron el pasado 3 de enero en enfrentamientos con contrarrevolucionarios en la ciudad de Piranshahr, en el noroeste del país, durante las recientes protestas antigubernamentales.

Alaví manifestó que “los jóvenes iraníes frustrarán las tramas despiadadas de los enemigos con sus actos de valentía”.

Un día después de este suceso, el fiscal general de Irán, Mohamad Yafar Montazerí, denunció que Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí tramaron hace cuatro años un plan para generar estos disturbios en el país.

En ese complot, organizado supuestamente desde Erbil (capital del Kurdistán iraquí) y financiado por Riad, participaron un exmiembro de la CIA, un oficial vinculado a la agencia de espionaje israelí Mosad y la Organización Moyahedin al Jalq, considerada terrorista por Irán, añadió Montazerí.

Las protestas comenzaron como una denuncia de los problemas económicos que sufre el país, pero derivaron en duras críticas contra todo el estamento político y en disturbios.

Una veintena de personas murieron y más de mil fueron detenidas en los seis días consecutivos de manifestaciones, que acabaron el pasado miércoles.

Liberados

La mayoría de los detenidos en esos acontecimientos ya han sido liberados bajo fianza, salvo los principales líderes de los disturbios y actos vandálicos, informó el portavoz de la Policía iraní, Said Montazer al Mahdi.

El portavoz señaló que la policía diferenció entre los manifestantes pacíficos y las personas que generaron disturbios y dañaron los bienes públicos.

Entre los que permanecen detenidos figuran aquellos que faltaron el respeto a la bandera nacional, atacaron sedes de las fuerzas de seguridad y tiraron un camión de bomberos desde un puente, agregó Al Mahdi.

En respuesta a las protestas antigubernamentales han sido organizadas durante los últimos cuatro días multitudinarias marchas de apoyo al régimen en la mayoría de las principales ciudades de Irán.