El presidente Donald Trump saluda a sus seguidores ayer en Atlanta

WASHINGTON (EFE).— El presidente estadounidense, Donald Trump, prometió ayer a una federación de agricultores de su país que está trabajando para convertir el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) con México y Canadá en “un acuerdo mejor”.

Las amenazas que Trump ha emitido desde que llegó al poder sobre la posibilidad de retirarse del Tlcan no han sentado bien a los agricultores del país, y el mandatario trató de apaciguar a ese sector durante un discurso en Nashville (Tennessee).

“Sobre el Tlcan, estoy trabajando muy duro para lograr un acuerdo mejor para nuestro país y para nuestros agricultores y manufactureros. Está bajo negociación ahora mismo”, dijo Trump ante la convención anual de la Oficina Federada de Agricultores Estadounidenses.

“Cuando México y Canadá están recaudando tanto dinero (con el Tlcan), no es la negociación más fácil del mundo. Pero vamos a hacer que sea justo para ustedes de nuevo”, agregó el presidente.

Horas antes, el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, había reconocido que “hay cierta ansiedad respecto al comercio” entre los agricultores estadounidenses, y les pidió confiar en el éxito de las negociaciones.

“Tengo una gran fe en los conocimientos como negociador del presidente Trump, y estoy muy seguro de que logrará un acuerdo que será el mejor para Estados Unidos”, añadió Perdue en la convención.

Muchos agricultores estadounidenses temen que, si Trump se retira del acuerdo, México y Canadá podrían imponer aranceles a los productos agrícolas estadounidenses, cuya exportación es vital para la economía de varios estados del corazón de Estados Unidos.

El próximo encuentro ministerial en la renegociación del Tlcan está fijado para finales de enero en Montreal (Canadá), y en él se espera tener cerrado un tercio de la renegociación, especialmente en los temas menos espinosos.

Entre las exigencias de Washington sobresale la de aumentar la cuota de productos fabricados en Estados Unidos, en concreto en el sector del automóvil; y la cláusula “sunset”, que obligaría a revisar el tratado cada cinco años y haría que quedara suspendido si alguno de sus tres miembros no estuviera de acuerdo en extenderlo.

México y Canadá, por su parte, han expresado su oposición a ambas pretensiones de Estados Unidos de manera tajante.

Trump también firmó ayer una orden que trata de ampliar el acceso de las comunidades rurales del país a Internet de banda ancha, y pidió a los presentes en la convención que aprovechen el acceso para “buscar @realDonaldTrump”, su nombre de usuario en la red social Twitter.

Polémica

La Casa Blanca desestimó ayer las disculpas de Steve Bannon por su participación en el polémico libro “Fire and Fury” (“Fuego y Furia”), que recoge una serie de afirmaciones del exasesor del presidente Donald Trump que han molestado al mandatario.

“No hay vuelta atrás”

“Llegados a este punto, no creo que haya vuelta atrás para el señor Bannon”, declaró ayer el portavoz de la Casa Blanca Hogan Gidley.