LOS ÁNGELES (EFE).— Los equipos de rescate realizaban ayer la búsqueda de sobrevivientes entre el lodo y escombros tras las tormentas que han afectado especialmente la localidad de Montecito, al noroeste de Los Ángeles, California, donde se han registrado 17 muertos y 28 heridos.
Ocho personas permanecen desaparecidas tras las riadas registradas el martes en la zona, informó el cuerpo de bomberos del condado de Santa Bárbara. Ese número supone una disminución respecto de las 17 personas que seguían sin ser localizadas el miércoles.
Las autoridades habían informado a primera hora de ayer que la cifra de desaparecidos había subido a 48, pero finalmente ese número se corrigió y quedó establecido en ocho.
Los equipos completaron una búsqueda del 75% del terreno y más de 500 rescatadores, acompañados por helicópteros y diez perros de rescate, siguen rastreando el área en busca de más sobrevivientes.
Las tormentas que originaron el desastre cesaron y dieron paso a cielos soleados y temperaturas superiores a los 20 grados.
La avalancha de escombros y lodo, que arrancó de sus cimientos varias viviendas de la zona, tomó fuerza inusitada en la madrugada del martes cuando el sector arrasado por un incendio forestal en diciembre recibió una gran cantidad de agua en menos de 15 minutos.
Cerca de 75 edificios fueron destruidos y más de 450 tuvieron daños, mientras que otros 1,700 se encuentran bajo riesgo.
Las autoridades achacan esta avalancha al fuego “Thomas”, el mayor incendio forestal de la historia moderna de California, que consumió en diciembre 113,311 hectáreas y la vegetación que ayuda a absorber la lluvia y servir de dique de contención.
Este fuego destruyó 1,063 estructuras y dañó otras 280 en los condados de Santa Bárbara y Ventura, y afectó especialmente ciudades como Montecito y Carpintería, localidades especialmente vulnerables a aludes de barro debido a lo escarpado de su terreno.
De hecho, en enero de 2005, un desprendimiento provocó diez muertos en La Conchita, dentro del condado de Ventura.
En algunas de las áreas inundadas este martes las autoridades habían ordenado el desalojo y recomendado a los habitantes que se trasladasen a zonas elevadas, aunque muchos residentes no consideraron que el riesgo fuera tan grave y decidieron permanecer en sus casas.
No obstante, una zona en concreto donde varias residencias fueron destruidas, por debajo de la carretera 192, no se encontraba en el área incluida dentro de las evacuaciones obligatorias.
La orden de desalojo obligatorio se mantiene para cerca de 7,000 residentes del sector, mientras otros 23,000 han desalojado voluntariamente sus hogares.
Las autoridades han establecido varios centros de refugio como el Colegio Comunitario de la ciudad en Santa Bárbara, en donde los sobrevivientes piden información sobre los desaparecidos.
El aluvión fue tan fuerte que cubrió parte de la autopista 101, lo que obligó a la Patrulla de Carreteras a cerrarla al tráfico a lo largo de 50 kilómetros entre Santa Bárbara y Ventura, incluyendo el tramo que atraviesa Montecito.
Ese tramo se mantendrá cerrado hasta el próximo lunes.
El área afectada es una de las atracciones turísticas de California y el precio de sus viviendas oscila entre 1.4 y 4 millones de dólares, mansiones en las que habitan ilustres vecinos como las presentadoras de televisión Ellen DeGeneres y Oprah Winfrey y el actor Rob Lowe, entre otros.
Todos ellos estarán sin agua potable y electricidad por un largo período de tiempo, anunció la Oficina de Gestión de Emergencias del Condado de Santa Bárbara.
