WASHINGTON (AP).— El reciente aumento de los precios al consumidor en Estados Unidos despertó temores de un repunte de la inflación en el país.
Los precios al consumidor, excluyendo las más volátiles categorías de alimentos y combustibles, subieron 0.3% el mes pasado, la mayor alza en un año.
En general, los precios al consumidor se incrementaron 0.5% en enero, su mayor alza en cuatro meses, informó el Departamento del Trabajo estadounidense.
La inflación fue 2.1% mayor que ese mismo período el año pasado y los precios de productos básicos aumentaron 1.8%. Los mayores aumentos se dieron en la ropa y seguros de vehículos.
Ambas cifras muestran que la inflación en general está bajo control, pero el incremento de los precios básicos tiene nerviosos a los inversionistas pues cunde el temor de que las presiones inflacionarias lleven a la Reserva Federal (Fed) a aumentar las tasas de interés antes de lo anticipado.
Unas mayores tasas de interés desanimarían las inversiones empresariales y los gastos personales, lo que a su vez inhibiría el crecimiento económico.
“Creemos que este aumento en la inflación básica es augurio de lo que vendrá el resto del año”, comentó Michael Pearce, economista de Capital Economics.
Pearce vaticinó que la inflación fundamental ascenderá a 2.5% en la primavera y seguirá subiendo. Otros economistas calculan que no será tan alta hasta fines de año si acaso.
Al enterarse del reporte inflacionario, los inversionistas vendieron acciones y bonos. El promedio industrial Dow Jones bajaba 50 unidades a media mañana. El rendimiento de los bonos del tesoro de Estados Unidos a 10 años subía a 2.88%.
La inflación ha sido ínfima en la década pasada, pero los temores de un repunte se han sentido, especialmente en los mercados financieros.
Es un agudo contraste con el año pasado cuando los precios al consumidor subieron a un ritmo aletargado aun cuando la economía crecía y la tasa de desempleo bajaba. Usualmente esas tendencias animan la inflación.
