MIAMI (EFE).— La ciudad de Miami se convirtió desde ayer en el mayor centro de diversión y lujo náutico del mundo al ser la sede de dos grandes ferias y la llegada de dos millares de embarcaciones de recreo, además de exhibir lo más innovador en tecnología, drones sumergibles y deportes acuáticos.
El Miami Yacht Show celebra su edición 30 convertido en parada obligada para contemplar los deslumbrantes yates boutique y de súper lujo, como el “Double Down”, de 65 metros de eslora, casi todos fondeados a lo largo de más de 1.6 kilómetros en el muelle de Collins Avenue de Miami Beach.
“Los exclusivos yates, superyates y lo más avanzado en tecnología marina y accesorios exhibidos hacen de esta feria algo espectacular que atrae a miles de entusiastas de todo el mundo”, indicó Andrew Doole, gerente general de Informa, copropietaria de la feria.
Doole puso el foco en la buena evolución del sector, en momentos en que todas las ferias de yates y embarcaciones de Estados Unidos y Europa han visto incrementadas las ventas y la participación de expositores.
Del 15 al 19 de febrero los aficionados a los deportes náuticos podrán, además, recrearse con el medio millar de nuevos yates exhibidos y las demostraciones diarias hechas por profesionales del denominado flyboard y el uso de drones sumergibles en el área AquaZone.
El flyboard, que se está imponiendo como una realidad en los principales puntos de turismo náutico del mundo, consiste en una tabla conectada a una moto de agua que permite al piloto propulsarse hasta 12 metros de altura, en el caso de los expertos.
La muestra de Miami Beach tiene lugar por completo en el agua, sobre una instalación de 8 kilómetros de muelle sobre el mar, un circuito alfombrado de rectas pasarelas de metal y madera a cuyos costados se encuentran atracados todo tipo de yates y superyates que los aficionados pueden visitar.
La exhibición, con un valor de más de mil millones dólares, se complementa con otra feria náutica paralela, el Miami International Boat Show, en Cayo Virginia, donde se exponen 1,400 embarcaciones de recreo y participan 1,100 expositores.
Esta otra cita de Miami que espera recibir más de 100,000 visitantes resulta también imprescindible para los entusiastas del mar o deseosos de fantasear con los deportes náuticos, la tecnología punta y el diseño.
En el muelle 9, adyacente al icónico Miami Marine Stadium, se encuentran atracados más de 50 veleros y catamaranes que hacen de esta segunda cita una de las más exitosas del país, con un impacto en la economía de 854 millones de dólares.
La Asociación Nacional de Fabricantes Marinos (NMMA) señaló en un informe que las ventas en Estados Unidos de embarcaciones y artículos náuticos totalizó los 36,000 millones de dólares en 2016 y se espera que esta cifra alcance los 37,000 millones en 2017, con una previsión de incremento de ventas del 5 al 6 % en 2018.
A la cabeza en EE.UU. en la venta de yates, motores y accesorios náuticos figura Florida, con 2,500 millones de dólares, un aumento del 5 % desde 2015; seguido del estado de Texas, con 1,400 millones de dólares.
