Juegos olímpicos podrían traer paz, señala el Papa
CIUDAD DEL VATICANO (EFE y AP).— El papa Francisco recordó ayer que nadie puede pedir dinero por oficiar una misa. Si se quiere se puede dar un donativo pero son gratuitas, insistió durante la audiencia general celebrada en el aula Pablo VI del Vaticano.
Al referirse en su catequesis de ayer a las intenciones de oración que se pronuncian durante las misas, como en el caso de los difuntos, el Papa remarcó que “la misa no se paga”.
“¿Padre, cuánto tengo que pagar para que se diga mi nombre? Nada. ¿Entendido? Nada. La misa no se paga. La misa es el sacrificio de Cristo que es gratuito”, dijo.
Y añadió que los fieles pueden contribuir si quieren con un donativo, pero que “nunca se paga”.
El Pontífice dedicó la catequesis a las varias fórmulas de plegaria eucarística y pidió que “el Señor nos conceda hacer de nuestra vida una eucaristía, que sea acción de gracias, don de amor y de comunión”.
Afirmó que “la Iglesia católica ha querido que las oraciones se hiciesen en el idioma que la gente entienda, para poder así unirse a la oración del sacerdote”.
También explicó que Jesús fue clarísimo cuando dijo “este es mi cuerpo y mi sangre” y por tanto durante la eucaristía “no se debe pensar cosas extrañas. Es la fe”.
Por otra parte, el papa Francisco elogió los Juegos Olímpicos de Pyeongchang por haber demostrado que “el deporte puede tender puentes entre países en conflicto y dar una contribución válida a la paz”.
Previo a la inauguración de los Juegos Paralímpicos, el Pontífice elogió a los participantes en los paralímpicos como “ejemplos de coraje, perseverancia y tenacidad al no permitir que las limitaciones tengan la última palabra”.
Durante las recientes olimpiadas de invierno, se reunieron funcionarios de Corea del Norte y Corea del Sur, y ahora se prepara una cumbre que será la primera en una década.
Francisco, que ha expresado su temor por la posibilidad de un conflicto nuclear en la península coreana, declaró que los olímpicos demuestran que el deporte puede traer la paz, y aun más con los paralímpicos.
Ofreció plegarias “para la paz y la alegría para todos”.
