WINDSOR (EFE).– La ceremonia religiosa que casará al príncipe Enrique, sexto en la sucesión al trono británico, y la estadounidense Meghan Markle ha dado comienzo en la capilla de San Jorge, en el castillo de Windsor pasadas las 12.00 hora local (11.00 GMT).
El deán de Windsor, el reverendo David Conner, comenzó el oficio después de que el heredero al trono británico, el príncipe Carlos, acompañará hasta el altar a la novia.
Markle, de 36 años, lleva un elegante y sobrio vestido blanco con largo sujetado por una tiara, que ha sido diseñado por la británica Clare Waight Keller, de la casa francesa Givenchy.
El anillo de Markle ha sido diseñado con oro de Gales por la joyería Cleve & Company y Enrique, por su parte, lleva una alianza de platino.
Meghan: “…con mi cuerpo te honro, todo lo que soy te lo doy y todo lo que tengo te lo comparto… ” #EnVIVOplay por la señal de @HolaTV #BodaReal #RoyalWedding pic.twitter.com/PRH79QPnXv
— VIVOplay (@vivoplaynet) 19 de mayo de 2018
La prometida de Enrique, de 36 años, entró sola en la capilla acompañada por diez niños que hacen de damas de honor y pajes, entre ellos el príncipe Jorge y la princesa Carlota, hijos de los duques de Cambridge, hasta que el príncipe Carlos, heredero al trono, la tomó del brazo para conducirla hasta el altar.
La ceremonia, que empezó poco después del mediodía (11.00 GMT), es oficiada por el deán de Windsor, el referendo David Conner.
El arzobispo de Canterbury casó a los ahora duques de Sussex después de que el primado de la Iglesia Episcopaliana de Estados Unidos, Michael Curry, pronunciara una apasionado discurso sobre el poder del amor para “ayudar y curar”.
“Hay poder en el amor. El amor puede ayudar y curar cuando nada más puede hacerlo”, dijo el reverendísimo afroamericano, antes de hacer reír a la congregación al afirmar que “dos jóvenes se enamoran y todos nos presentamos” en la capilla.
Los novios intercambiaron los votos matrimoniales y los anillos ante una congregación de 600 personas, entre ellas miembros de la familia real británica y personalidades del mundo del espectáculo.
El príncipe Enrique llegó a la capilla acompañado por su hermano, el duque de Cambridge, que es el padrino y el encargado de llevar a los anillos que se intercambiará la pareja.
Los príncipes Enrique y Guillermo fueron unos de los últimos miembros de la familia real en entrar en el templo religioso, antes de que lo hiciera la reina Isabel II, de 92 años, junto a su marido, el duque de Edimburgo, de 96 años.
En un día soleado, el enlace ha generado una gran atención mediática, con numerosas cámaras de televisión que transmiten la boda y miles de personas que se han acercado hasta Windsor.
El oficio en la capilla reflejó las raíces estadounidenses de Markle. El reverendísimo Michael Bruce Curry, líder afroamericano de la Iglesia Episcopal, pronunció el sermón, y las selecciones musicales incluyeron versiones de “Stand By Me” de Ben. E. King y “Amen/This Little Light of Mine” de Etta James.
Enrique invitó a amigos de sus 10 años en el servicio militar — que incluyó misiones en Afganistán — y de las muchas organizaciones benéficas que apoya, que se han enfocado en ayudar a veteranos de guerra heridos o alentado a abrir más las discusiones sobre salud mental.
La pareja también honró la memoria de la princesa Diana, cuya hermana mayor, Jane Fellowes, hizo una lectura durante el servicio.
Una vez casados, el matrimonio saldrá de la capilla como sus “altezas reales duques de Sussex”, después de que la reina Isabel II otorgase al príncipe este título nobiliario pocas horas antes de que empezase la ceremonia religiosa.
