Un niño argentino intenta llegar hasta el papa Francisco durante la audiencia general
Un niño argentino intenta llegar hasta el papa Francisco durante la audiencia general (Foto de EFE)

CIUDAD DEL VATICANO (AP).— Durante la audiencia general de hoy el papa Francisco elogió la libertad, “aunque indisciplinada”, de un niño autista que subió al escenario para jugar.

La Guardia Suiza y los gendarmes de Vaticano se mantuvieron en sus puestos y dejaron que Wenzel Wirth, de 6 años, corriera alrededor del Sumo Pontífice mientras los sacerdotes leían su lección de catecismo en varios idiomas en la sala de audiencias Pablo VI.

“Déjelo estar…”

En determinado momento la madre del niño, una argentina-italiana, subió al escenario para bajarlo y le explicó al Santo Padre que el pequeño no podía hablar.

El Pontífice le respondió “Déjelo estar, déjelo estar”, así que se retiró y dejó que Wenzel siguiera jugando.

Cuando Francisco tomó el micrófono explicó en español a los asistentes que el pequeño tenía problemas para hablar “pero sabe cómo comunicarse, cómo expresarse”.

Aplausos de los fieles

“Y tiene algo que me hizo pensar: es libre. Indisciplinadamente libre, pero es libre”, añadió el Papa riéndose, lo que generó el aplauso de los presentes.

“Me hizo pensar ‘¿Soy yo tan libre ante Dios?’”.

“Cuando Jesús dice que tenemos que ser como niños, significa que tenemos que tener la libertad que tiene un niño ante su padre”, continuó.

Lección para todos

“Creo que nos da una lección a todos. Y nos hace que pidamos la gracia del habla (para él)”.
El padre del niño, Ariel Wirth, dijo a The Associated Press que Wenzel sufre problemas de comportamiento y limitaciones en el habla.

Añadió que en su casa la familia deja que se exprese lo mejor que pueda.

“Intentamos dejarlo ser libre. Él tiene que expresarse y nosotros vivimos sin esconder sus problemas”, explicó.

Necesitaba correr

La familia vive en Verona y viajó a Roma solo para la audiencia general del miércoles.

Wirth indicó que Wenzel estaba cansado tras el largo viaje y la espera para ver a Francisco “y claramente necesitaba correr”.

“No estaba previsto”, apuntó, y explicó que cuando le dijeron a Wenzel que verían al Papa el niño se mostró claramente contento con la propuesta.