Agentes de policía protegen las inmediaciones de la Llotja de Mar de Barcelona

Independentistas protestan contra gobierno español

BARCELONA (AP).— Miles de partidarios de la independencia catalana, furiosos porque el gabinete español se reunió en Barcelona, bloquearon rutas ayer y chocaron con la policía antimotines en las calles de la capital regional.

Al menos 12 manifestantes fueron arrestados y decenas resultaron heridos en los choques, indicó ayer la policía regional Mossos d’Esquadra cuando ya había finalizado la reunión.

El gobierno de centroizquierda español anunció una serie de medidas, como la de anular una sentencia que condujo a la ejecución de un expresidente catalán, y obras de infraestructura para la región, junto con el mayor aumento del salario mínimo nacional en las últimas cuatro décadas.

Nada de esto apaciguó a los manifestantes más exaltados, que enfrentaron a la policía en las calles, furiosos por la presencia del presidente español, Pedro Sánchez, en la ciudad.

El gobierno regional, conformado por una coalición de partidos separatistas, había pedido a la gente que proteste pacíficamente a pesar de un acuerdo con las autoridades centrales de buscar una salida a la crisis política en curso desde el intento fallido de secesión del año pasado.

Después de su encuentro el jueves, el segundo desde que ambos llegaron al poder meses atrás, Sánchez y el presidente regional Quim Torra convocaron en un comunicado conjunto al diálogo para resolver el conflicto sobre el futuro de Cataluña.

Ese desenlace superó las expectativas, ya que el desacuerdo sobre el alcance y el formato de las conversaciones mantuvo a los funcionarios negociando hasta el último momento.

Sánchez, que heredó la crisis catalana cuando generó la caída de su predecesor de derecha en junio, ha dado prioridad a la mejora de las relaciones con la próspera región. Pero su gobierno minoritario —los socialistas tienen apenas el 25% de las bancas en la cámara baja— enfrenta la enconada oposición de grupos conservadores que exigen una mayor intransigencia o elecciones anticipadas.

A pesar de los avances aparentes del jueves, ayer primó la desconfianza. La policía regional fue reforzada con cientos de agentes antimotines de la policía nacional.

“Es una provocación”, dijo Oriol Benet, un farmacéutico de 24 años que se sumó a la marcha sede del cuartel de la policía nacional en Barcelona.

La televisión transmitió la caminata de Sánchez desde su hotel hasta la sede de la reunión por calles con fuerte presencia policial.

Una multitud de manifestantes jóvenes lo abucheó. Hacia el mediodía se generaron choques más fuertes.

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