GIJÓN.- Un niño de tres años, Tiago Guaman, falleció durante la madrugada del primero de enero atragantado con una uva.
El deceso ocurrió en Gijón, España, cuando el pequeño se atragantó comiendo las tradicionales uvas de Nochevieja.
Los padres del menor intentaron reanimarlo sin éxito y al no encontrar ambulancias disponibles llamaron a la policía.
Los agentes llegaron al domicilio y subieron a la madre y al niño a la patrulla para llevarlos al Hospital de Jove. Sin embargo, Thiago apenas tenía signos vitales.
Una vez en el hospital el equipo médico extrajo la uva e intentó reanimarlo, pero era demasiado tarde, pues el niño falleció antes de la intervención.
Tras la muerte, Viviana Bustos, su madre quien desde hace dieciocho años vive en Gijón, aseguró “estar en una nube, en una pesadilla en la que, en momentos, solo espero que sea un mal sueño y despertar”, explicó.
“Se me ha ido la mitad de mi vida. Esta casa está fría, porque ya no está él. Su recuerdo lo inunda todo, vaya donde vaya. A partir de ahora, no sé qué voy a hacer”, declaró para el diario El Comercio.
El funeral por el pequeño se celebrará el próximo jueves en la iglesia de San Esteban del Mar.- Con información de El Comercio
