Lo acusan de interferencia criminal
CANADÁ.- Justin Trudeau, el primer ministro de Canadá, pasa uno de sus peores momentos. Las acusaciones de que presionó y trató de interferir para que una empresa evadiera los cargos criminales, crearon una crisis sin precedentes en su gobierno.
Le afectan las dimisiones
El mandatario enfrenta dimisiones de alto calibre, mismas que afectan su popularidad y credibilidad al frente del país.
La dimisión de Jane Philpott, ministra del Tesoro, a principios de esta semana, convirtió un escándalo en una potencial hecatombe, culminando una serie de renuncias y acusaciones que pusieron a Trudeau entre la espada y la pared.
Todo empezó hace unas semanas con la dimisión de Jody Wilson-Raybould, exfiscal general de Canadá. A principios de enero se le redujo de forma sorpresiva su importancia en el gabinete, pasando de ser la primera mujer e indígena al frente del ministerio de Justicia al menos importante ministerio de Veteranos.
El escándalo sale a la luz
Más tarde, el diario “The Globe and Mail” destapaba el escándalo: Wilson-Raybould había recibido presiones durante cuatro meses de las más altas instancias del gobierno canadiense para que diese un trato de favor a la empresa SNC-Lavalin, constructora con base en Québec que estaba siendo investigada por sobornar con hasta 36 millones de dólares al régimen libio de Muammar al Gaddafi.
A la semana, Wilson-Raybould dimitió de su cargo, y acusó a Trudeau y sus más cercanos asesores de presionarla de forma “sostenida” y con “amenazas veladas” para evitar el juicio contra SNC-Lavalin y llegar a un acuerdo extrajudicial.
Tras la confesión dimitió también Gerald Butts, el principal consejero de Trudeau.
Niega interferencia en caso criminal
Este jueves, Justin Trudeau repitió que no ejerció una “presión inapropiada” sobre su exministra de Justicia, pero reconoció por primera vez que se cometieron errores en el conflicto.
Trudeau ofreció a primera hora de la mañana una rueda de prensa en Ottawa para explicar el escándalo.
Erosión de confianza
El primer ministro canadiense, que no se disculpó por su actuación o la de sus principales colaboradores, sí señaló que se produjo “una erosión de la confianza” entre la Oficina del Primer Ministro y la entonces ministra de Justicia y fiscal general, Jody Wilson-Raybould.
Trudeau reconoció que durante una reunión, tal y como declaró la exministra de Justicia, le recordó que él es diputado por Quebec, lo que Wilson-Raybould entendió como una velada presión por intereses electoralistas.
Pero el mandatario justificó su comentarios al señalar que es la obligación de todo parlamentario defender a los ciudadanos que representan.
Tras esa reunión, Trudeau dijo que pidió a sus colaboradores que siguiesen en contacto con la exministra de Justicia sobre el tema de SNC-Lavalin.
“Lo debería haber hecho personalmente”, aceptó.
Niega disculpa
Pero cuando Trudeau fue preguntado si sus declaraciones de hoy eran una disculpa por su actuación, el primer ministro canadiense rehusó.
“El diálogo es crucial en una cartera tan importante como Justicia. Los estilos de liderazgo de mi padre y el mío son distintos. Pero también puedo decir que las carteras que él más apreciaba son los mismos para mi. Y una de ellas es la cartera de Justicia”, explicó.
Trudeau, que se refirió a las lecciones aprendidas durante esta crisis, indicó que estudiará si es conveniente separara lo cargos de ministro de Justicia y fiscal general del Estado que ahora están unidos y que algunos analistas han señalado como el origen del conflicto.
“Vamos a solicitar asesoramiento externo”, dijo Trudeau que concluyó afirmando que, tras este proceso, “nuestro gobierno será más fuerte”.- Con información de El Universal y EFE
