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Un hombre muestra un cartel en el que se lee "Los títeres controlan el Estado" durante una manifestación y huelga interprofesional convocada por seis sindicatos en coordinación con los "chalecos amarillos", en favor de un mayor poder adquisitivo, en París (Francia). EFE/Christophe Petit Tesson

PARÍS Francia redujo su objetivo de crecimiento económico para este año de 1.7 por ciento a 1.4 por ciento debido a que el movimiento de protesta de los “chalecos amarillos” impactó severamente la economía del país, aseguró el ministro de Finanzas, Bruno Le Maire.

“Lo que resulta obvio es que la crisis (de los “chalecos amarillos”) tiene un impacto significativo sobre nuestro crecimiento pues surgió durante el periodo de consumo más importante del año: las festividades navideñas”, dijo Le Maire.

“El crecimiento podría llegar a 1.4 por ciento en 2019, una cifra que confirmaré cuando presente el mes que entra el programa de estabilidad”, añadió durante una audiencia ante los comités de asuntos legislativos y económicos del Senado.

Asimismo, el ministro francés advirtió que las protestas callejeras por el elevado costo de la vida, que en ocasiones se pusieron violentas, podrían tener “un efecto indirecto y de largo plazo sobre el atractivo de Francia”.

Principios básicos permanecen fuertes

Pero dijo que la acción social del movimiento no pondrá en duda los “principios básicos de la economía, los cuales permanecen fuertes”.

¿Quiénes son los chalecos amarillos?

Los “chalecos amarillos”, llamados así por los chalecos de gran visibilidad que todos los automovilistas franceses llevan en sus autos, iniciaron sus protestas el 17 de noviembre de 2018 como un movimiento de ciudadanos basado en redes sociales.

Como objetivo inicial denunciaron el aumento en el impuesto al combustible decidido por el presidente Emmanuel Macron y señalaron que tales medidas erosionarían aún más su poder adquisitivo.

La manifestación toma otros rumbos

En las últimas semanas, el movimiento se convirtió en una más amplia rebelión social en la que los manifestantes piden la renuncia y Macron y “un referéndum de iniciativa ciudadana” para permitir al público una mayor participación para definir el mapa de ruta económico y social de Francia.

Durante la manifestación más reciente, 1,500 militantes de izquierda hicieron estragos en los Campos Elíseos en París en donde los persiguió la policía, incendiaron autos y edificios, saquearon tiendas y rompieron vidrieras.

Las autoridades informaron que las protestas dejaron 60 lesionados, incluyendo a 17 policías. Las recurrentes protestas obligaron a las autoridades de París y de otros lugares a cerrar algunos de los sitios turísticos principales del país. “Después de los eventos del sábado, ahora calculo, junto con la Federación de Seguros Francesa, que el costo total de los daños es de 200 millones de euros (227,06 millones de dólares)”, dijo Le Maire.

Con información de Xinhua

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