Estado Islámico reestructura sus células en Iraq
NACIONES UNIDAS (EFE).— El Estado Islámico (EI) comenzó a reorganizar sus células en Iraq y sigue siendo un peligro a nivel global, convertido más y más en una red encubierta, advirtió ayer Naciones Unidas.
A pesar de que perdió prácticamente todo el territorio que controlaba en sus bastiones de Medio Oriente, el Estado Islámico sigue suponiendo la “mayor amenaza terrorista internacional” y la organización que cuenta con mayores recursos.
Así lo señaló Dian Triansyah Djani, el embajador de Indonesia ante Naciones Unidas y presidente del comité del Consejo de Seguridad que se encarga de vigilar las sanciones contra el grupo yihadista.
El diplomático, en una presentación ante el resto de miembros del Consejo de Seguridad, explicó que la transformación del Estado Islámico en una “red encubierta global” continúa y está más avanzada en territorio iraquí que en Siria.
“En Iraq, el EI ya comenzó a organizar células a nivel provincial y actualmente llega un saldo neto positivo de combatientes de Siria para reforzar la red emergente en Iraq”, señaló.
Según el comité, si el grupo logra su objetivo de sobrevivir y resurgir en sus bastiones de Medio Oriente, es probable que vuelva a centrarse en organizar operaciones en el exterior.
Por ahora, según dijo Djani, “el núcleo del Estado Islámico carece de la fuerza necesaria para llevar al cabo ataques internacionales coordinados”.
Desde hace meses, la ONU advierte de que, a pesar de las derrotas militares que ha sufrido en Siria e Iraq, el Estado Islámico sigue suponiendo una amenaza a nivel global.
Mientras tanto, Al Qaeda —de quien también se ocupa el mismo comité del Consejo de Seguridad— “sigue activa en muchas regiones y mantiene la ambición de proyectarse más internacionalmente”, explicó el embajador de Indonesia.
Además, advirtió del riesgo de que la red fundada por Osama bin Laden aproveche los problemas del Estado Islámico para crecer y tratar de hacer sus propios grandes ataques terroristas.
Según señaló, los expertos consideran que es posible que combatientes extranjeros que en los últimos años han formado parte del Estado Islámico pasen ahora a filiales de Al Qaeda en zonas donde ese grupo es dominante.
