HONG KONG.— Un gran grupo de manifestantes violentos lanzó bombas de gasolina y destrozó las sedes del gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong y el Consejo Legislativo.
La policía llamó la atención de los manifestantes y les advirtió para que acaben con los actos de vandalismo. Tras las repetidas advertencias sin respuesta, la policía utilizó gas lacrimógeno para dispersar a los manifestantes.
Desafiaron la prohibición de la policía
Los manifestantes ocuparon las calles en Causeway Bay, Wan Chai, Admiralty y Central, desafiando la prohibición de la policía.
Algunos manifestantes rompieron semáforos a lo largo de su marcha. A eso de las 17:20 horas, ellos rodearon las sedes del gobierno de la Región Administrativa Especial de Hong Kong.
Los manifestantes violentos lanzaron piedras y dirigieron rayos láser a los efectivos policiales, usaron hondas cargadas para lanzar objetos a los edificios de las sedes del gobierno y del Consejo Legislativo.
