El Papa clama por “los muchos exiliados ocultos”
CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco dijo ayer que no bastan las leyes sino que hay que superar ciertas mentalidades que evitan la participación activa en la vida cotidiana de las personas discapacitadas.
Así se lee en el mensaje difundido por el Pontífice argentino con motivo del Día Mundial de las Personas con discapacidad, en el que denuncia que aún a estas personas se les “impide la ciudadanía plena”.
“Es necesario cuidar y acompañar a las personas con discapacidad en todas las condiciones de vida, haciendo uso también de las tecnologías actuales pero sin absolutizarlas; con fuerza y ternura”, abogó el Papa.
Añadió que esto “es un viaje exigente e incluso agotador que contribuirá cada vez más para formar conciencias capaces de reconocer a todos como una persona única e irrepetible”.
El Sumo Pontífice pidió no olvidar a los que llamó “los muchos exiliados ocultos” que viven dentro de nuestros hogares, en referencia sobre todo a los ancianos, considerados a veces como una “carga o presencias voluminosas”, y que corren el riesgo de ser descartados por sus propias familias.
Instó a la sociedad a crear “los anticuerpos” contra una cultura que considere a las personas de serie A y a otras de serie B. “¡Esto es un pecado social!”, aseveró.
Y aunque explicó que hacer buenas leyes y romper barreras físicas es importante, esto no es suficiente, si no cambia la mentalidad y “si no superamos una cultura generalizada que continúa produciendo desigualdades, evitando la participación activa en la vida cotidiana de las personas con discapacidad”.
“En estos años se han implementado y llevado a cabo procesos inclusivos, pero aún no se han implementado suficiente, porque los prejuicios producen, además de barreras físicas, también límites de acceso a la educación para todos, empleo y participación”, añadió.
El papa Francisco dedicó sus rezos para que “cada la persona puede sentir la mirada paterna de Dios sobre sí misma, lo que afirma su plena dignidad y valor incondicional de su vida”.
Por otra parte, el Papa celebró una misa en la Casa Santa Marta, la residencia de Francisco en el Vaticano, y definió el camino a la santidad como el camino “de la pequeñez”.
Recordó que “el Reino de Dios crece en lo pequeño” y que el Espíritu Santo “siempre elige al pequeño”.
Según la agencia Aciprensa, el Papa explicó que “la redención, la revelación, la presencia de Dios en el mundo comienza siempre así”: en lo pequeño.
“La revelación de Dios se hace en la pequeñez. La pequeñez, ya sea humildad, ya sea…, en tantas cosas, pero en la pequeñez. Los grandes se presentan poderosos, pensemos en la tentación de Jesús en el desierto, cómo Satanás se presenta poderoso, como el dueño del mundo: ‘Yo te lo daré todo si tú…’. En cambio, las cosas de Dios comienzan germinando desde una semilla pequeña. Y Jesús habla de esta pequeñez en el Evangelio”.
