El Papa retoma una frase de San Alberto Hurtado
CIUDAD DEL VATICANO.— El papa Francisco citó una expresión de San Alberto Hurtado: “No hacer el mal es bueno; pero no hacer el bien, es malo”, indicando que el verdadero amor “debe llevar a hacer el bien (…), a ensuciarte las manos en las obras de amor”.
Ayer, en la homilía de la misa en la Casa Santa Marta, el Santo Padre reflexionó en torno a la primera lectura del día, tomada de la Primera Carta de san Juan, que trata sobre el tema del amor, informa “Vatican News”.
Para Francisco, el apóstol comprendió qué es el amor, lo experimentó y, entrando en el corazón de Jesús, comprendió cómo se manifestaba, de manera que en su carta cuenta cómo amamos y cómo hemos sido amados.
De acuerdo a la misma fuente, el Papa propuso dos definiciones como “claras” en torno a este tema. La primera se refiere al fundamento del amor: “Amamos a Dios porque Él nos ha amado primero”, el principio del amor viene de Él. “Yo empiezo a amar, o puedo empezar a amar porque sé que Él me ha amado primero”, explicó. “Si no nos hubiera amado, ciertamente no podríamos amar”.
Y ofreció un ejemplo: “Si un recién nacido, de pocos días, pudiera hablar, seguramente explicaría esta realidad: ‘Me siento amado por los padres’. Y lo que los padres hacen con el niño es lo que Dios hizo con nosotros: nos amó primero”.
“Y esto hace nacer y hace crecer nuestra capacidad de amar. Esta es una clara definición de amor: podemos amar a Dios porque Él nos amó primero”, agregó.
El Obispo de Roma apuntó también que el apóstol describe “sin medias palabras” que “si alguno dice: ‘Yo amo a Dios’ y odia a su hermano, es un mentiroso”. Juan no dice que es un “mal educado”, o “uno que se equivoca”, sino que lo califica como “mentiroso”.
Ante ello, el Papa aclaró que “esta palabra de la Biblia es clara, porque ser un mentiroso es la forma de ser del diablo: es el Gran Mentiroso, nos dice el Nuevo Testamento, es el padre de la mentira”. Esta constituye “la definición de Satanás que nos da la Biblia. Y si dices que amas a Dios y odias a tu hermano, estás del otro lado: eres un mentiroso. No hay concesiones en esto”.
Francisco aludió al hecho de que muchos pueden tratar de justificarse para odiar a los demás porque hay algunos que hieren o son maleducados. No obstante, en esta línea, insiste en las palabras de Juan “el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto”.
El Santo Padre recordó que no solo existe el sentimiento de odio, sino que también la voluntad de no “entrometerse” en las cosas de los demás, algo que tampoco es bueno porque el amor “se expresa haciendo el bien”.
Agua corriente
“Si una persona dice ‘yo, para estar bien limpio, solo bebo agua destilada’: ¡morirás!, porque eso no sirve para la vida. El verdadero amor no es agua destilada: es el agua de todos los días, con los problemas, con los afectos, con los amores y con los odios, pero es esto. Amar la concreción, el amor concreto: no es un amor de laboratorio”.— Zenit y Vatican news
