“Fue un error humano”
TEHERÁN (EFE y AP).— Las Fuerzas Armadas de Irán reconocieron que derribaron el avión ucraniano con 176 personas a bordo “involuntariamente y por un error humano”, después de dos jornadas de negación de esta hipótesis, planteada por varios países.
Según el comunicado, el error se debió a que “en esa situación muy delicada y de crisis” el Boeing 737 se situó cerca de un centro militar de los Guardianes de la Revolución con “una altura y una posición de vuelo de un objetivo enemigo”.
Estados Unidos prometió “medidas apropiadas” ayer como respuesta a su conclusión de que un misil iraní fue responsable del derribamiento del avión ucraniano en las afueras de Teherán.
El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, se convirtió en el funcionario de mayor nivel de Estados Unidos en directamente culpar a Irán, después de que los líderes canadiense, australiano y británico sacaran conclusiones similares de su inteligencia el jueves. “Sí creemos que es probable que el avión fuera derribado por un misil iraní”, dijo.
Pompeo indicó que la investigación del accidente continuaría y que una vez que concluyera confiaba “en que nosotros y el mundo tomarán medidas apropiadas como respuesta”.
Primera respuesta
La mañana de ayer, Irán negó las acusaciones de Occidente de que uno de sus propios misiles derribó al avión la mañana del miércoles en las afueras de Teherán, horas después de que Irán lanzara alrededor de una docena de misiles balísticos contra dos bases de Estados Unidos en Iraq para vengar la muerte de su general de mayor rango en un ataque dirigido de Washington la semana pasada.
“Lo que es obvio para nosotros, y lo podemos decir con certeza, es que ningún misil alcanzó el avión”, afirmó Ali Abedzadeh, director del departamento nacional de aviación iraní, en una conferencia de prensa.
“Si ellos están realmente seguros, deberían mostrar sus hallazgos al mundo de acuerdo con los estándares internacionales”, agregó.
Horas más tarde, Irán acepto su responsabilidad en el derribo del avión.
Recuperar los datos de las llamadas cajas negras del avión —dos dispositivos de color naranja brillante que almacenan los datos de vuelo y las conversaciones de cabina— podría tomar más de un mes, y el conjunto de la pesquisa podría alargarse hasta el próximo año, apuntó Hassan Rezaeifar, director del equipo de investigación iraní.
El ataque a las bases iraquíes no causó víctimas mortales, lo que elevó la esperanza de que el enfrentamiento por el asesinato del general Qassim Soleimani pudiese terminar de forma relativamente pacífica. Pero Teherán ha enviado señales contradictorias sobre si da por completadas sus represalias.
La responsabilidad de Irán en el siniestro podría tener un dramático impacto en la opinión pública local.
Los iraníes mostraron su apoyo al liderazgo tras el asesinato de Soleimani la semana pasada, y cientos de miles de personas participaron en actos fúnebres en su honor en varias ciudades en una muestra de unidad y dolor sin precedentes.
Pero la herida por la represión gubernamental de las protestas registradas a finales del año, por una crisis económica agravada por las sanciones impuestas por Washington, sigue abierta.
