Reclusos de la cárcel de Santiago de Chile fabrican mascarillas para uso de los internos de la prisión

Enseñan los pasos del proceso en vídeos tutoriales

BUENOS AIRES (EFE).— El hombre cose la tela blanca con alguna dificultad pero con gesto de satisfacción. “Hice mi barbijo social casero. Si yo pude, vos también”, afirma el gobernador de la provincia argentina de Jujuy, Gerardo Morales, quien se sumó a la ola de famosos que lanzan tutoriales para hacer mascarillas.

Bufandas y pañuelos son los accesorios más utilizados para protegerse del avance del coronavirus en Argentina, donde cada día más distritos recomiendan salir a la calle con el rostro cubierto, algunos incluso con la advertencia de aplicar multas a quien no lo haga.

Los barbijos, como se denomina a las mascarillas en el país sudamericano, ya forman parte de la lista de objetos codiciados, junto con el gel antibacterial y los guantes desechables; pero pocas farmacias los venden.

“El acceso de las farmacias a los barbijos es dificultoso; por las vías habituales de proveedores, las droguerías, no se consiguen. Los estamos consiguiendo a través de otras distribuidoras”, explica Margarita Menéndez Llanos, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la ciudad de Buenos Aires.

Los precios varían y no pocos especulan con la emergencia pidiendo cifras siderales por las mascarillas de mayor protección que usan médicos y enfermeros.

Todos se lanzaron a producir, desde pequeñas empresas textiles hasta los talleres de las Fuerzas Armadas, que reformularon su producción habitual para crear insumos destinados a profesionales de la salud.

En las cárceles bonaerenses ya se elaboraron 19,000 mascarillas y 500 kits sanitarios para uso de internos y de médicos y enfermeros que los atienden.

A quienes se les dificulta acceder a un barbijo pueden revisar los tutoriales que circulan en redes. Nadie se quiere quedar fuera, y así como el gobernador de Jujuy difundió su propio instructivo de fabricación casera, también modelos y personalidades de las redes sociales han hecho los suyos.

Nicole Neumann enseñó en un programa matutino a armar mascarillas caseras con un pañuelo, servilletas de papel y elásticos, y recurrir a una carpeta plástica y una gorra para crear un protector facial.

No se quedó atrás la modelo, presentadora y actriz Ana Carolina Ardohain, mejor conocida como Pampita, quien subió varias historias a su cuenta de Instagram en las que, junto a su pequeño hijo, muestra cómo hacer tapabocas con pañuelos.

La actriz Luciana Salazar llamó a sus seguidores en Twitter a ser originales al crear sus barbijos. Acompañó la publicación con una foto de una mascarilla de la marca de lujo Louis Vuitton, lo que le valió críticas.

El mensaje central es no acaparar las mascarillas quirúrgicas y reglamentarias, entre ellas las N95, de máxima protección, porque son las que necesitan los profesionales de salud para atender a personas infectadas.

El ministro de Salud, Ginés González García, enfatizó que “nadie le va a prohibir a nadie fabricarse un barbijo casero”.

Pero aclaró que “el barbijo está reservado para personas que necesitan no ser contagiadas ni contagiar, que son los que trabajan con los enfermos y los enfermos”.

Ayer, el propio presidente Alberto Fernández dio su aprobación para que la población circule con mascarillas, al considerar que “lo que abunda no daña”.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán