L’Oreal, una de las más grandes empresas de belleza en el mundo, anunció que dejará de usar los términos “blanco”, “blanqueador” o “claro” en las etiquetas de sus productos, en medio de las protestas de los internautas y las manifestaciones contra la violencia racial en el mundo.
“El grupo L’Oréal ha decidido retirar los términos blanco/blanqueador (white/whitening), claro (fair/fairness, light/lightening) de todos sus productos destinados a homogeneizar la piel“, señala un comunicado de la empresa citado por El Economista.
ANNOUNCEMENT | In the context of growing #environmental & #social challenges, @Loreal is accelerating #change. The Group announces today the launch of its new #sustainability program #LOrealfortheFuture. Read the official press release here? https://t.co/UAYVLv9vop pic.twitter.com/nUt0Htf4vU
— L’Oréal Committed (@LOrealCommitted) June 25, 2020
El comunicado de L’Oreal llega unos días después de que otra multinacional – Unilever– anunciara que cambiaría el nombre a una de sus populares cremas: “Fair & Lovely” (Clara & Bonita), a fin de contrarrestar la polémica en la que son señalados por exaltar la supremacía de la piel blanca.
Marca toma una radical decisión
Aunque las marcas antes citadas decidieron eliminar las palabras de su etiquetado, no se habló de un cambio de fórmula, por lo que hasta el momento solo Johnson and Johnson ha sido la única empresa en retirar sus productos “aclaradores” de los mercados de Asia y Oriente Medio.
Johnson & Johnson To Pull Down Fairness Cream From India And Other Asia-Middle East Markets Amid Black Lives Matter Protests#johnsonandjohnson #fairnesscream #BlackLivesMatttershttps://t.co/EGVfXHjBQE
— The Hind Post (@TheHindPost) June 27, 2020
“El debate de las últimas semanas puso de relieve el hecho de que algunos nombres o promesas que figuran en nuestros productos Neutrogena y Clean & Clear, que pretenden reducir las manchas, representaban la blancura o la claridad como mejores que su tono, único”, señala un escrito de la compañía enviado a The New York Times, citado por El Economista.
