El Santo Padre hace un llamado a la generosidad
CIUDAD DEL VATICANO (EFE).— El papa Francisco celebró ayer en la Basílica de San Pedro la misa en ocasión de la festividad de la Virgen de Guadalupe, patrona de México y de las Américas, donde en esta vez no hizo alguna referencia a Latinoamérica como en otras ocasiones.
Con solo pocos fieles debido a las reglas por la emergencia sanitaria, Francisco improvisó una homilía en el que reflexionó sobre tres palabras: abundancia, bendición y don.
Afirmó que la generosidad es “como un límite que tiene Dios, el de la imposibilidad de darse de otro modo que no sea en abundancia”.
“Que contemplando la imagen de nuestra Madre hoy le pidamos a Dios un poco de este estilo suyo: el de la generosidad, la abundancia en el bendecir, y nunca en el maldecir, y que se transforme nuestra vida en un don”, puntualizó.
El Papa celebró esta ceremonia totalmente en español con la asistencia de una representación diplomática de los países de América Latina ante la Santa Sede, una delegación de los colegios con seminaristas y sacerdotes del continente que estudian en Roma, y una representación de la comunidad latinoamericana a través de su capellanía.
En la ceremonia estuvo presente el arzobispo yucateco monseñor Jorge Carlos Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Sagrada Congregación para el Clero.
Los cantos durante la ceremonia de hoy fueron del coro de los Pontificios Colegios Pío Latinoamericano y Pío Brasileño, y al final de la misa se cantó el tradicional canto dedicado a la Guadalupana.
La Penitenciaría Apostólica, por mandato del papa Francisco, ha extendido la indulgencia plenaria a los fieles de todo el mundo que celebraron desde sus casas ayer, día que coincide con el 125o. aniversario de la Coronación de Nuestra Señora de Guadalupe.
Debido a la pandemia, la Basílica Mariana de Guadalupe estará cerrada hasta hoy domingo, para evitar las aglomeraciones que se crean durante este período.
Fue el cardenal Carlos Aguiar Retes, arzobispo de México, quien pidió el 3 de diciembre pasado al papa Francisco esta posibilidad.
El cardenal Aguilar, en una carta dirigida al pueblo de Dios, explicó que, a causa de la pandemia y otros males, miles de personas peregrinarían al Tepeyac en busca del consuelo de Santa María de Guadalupe.
Y por ello solicitó al Papa “la gracia de conceder una Indulgencia Plenaria a los fieles que celebren esta importante solemnidad desde sus hogares…”.
El pasado miércoles, el papa durante la audiencia general, al saludar a los fieles de lengua española, Francisco recordó a san Juan Diego, “a quien Nuestra Señora de Guadalupe escogió como su enviado”, y pidió su intercesión a la Virgen para los países de América Latina, damnificados por la pandemia y los desastres naturales, a fin de que ella, “como Madre, salga al encuentro de sus hijos y los cubra con su manto”.
