Londres (EFE).- El Reino Unido rindió este sábado un primer homenaje solemne a la figura del marido de la reina Isabel II, el príncipe Felipe, que falleció ayer a los 99 años, con 41 salvas de cañonazos, una por minuto, en diferentes puntos de la geografía británica.
Desde las 12.00 hora local (11.00 GMT) y hasta 41 minutos después, los cañones en emplazamientos militares de Londres, Edimburgo, Cardiff, Belfast o Gibraltar, así como desde los destructores HMS Diamond y HMS Montrose, lanzaron disparos que fueron ofrecidos en directos por las televisiones.
Pese a que decenas de personas se congregaron cerca de alguno de esos lugares, como la emblemática Torre de Londres, la ceremonia se desarrolló con gran sobriedad, después de que el Gobierno hubiese pedido a los ciudadanos seguir las salvas desde casa debido a la pandemia.
To mark the death of His Royal Highness, The Duke of Edinburgh, at 12pm BST today a gun salute began firing from the Tower of London.
— The Tower of London (@TowerOfLondon) April 10, 2021
In total 41 rounds are being fired, with 1 round every minute, in unison with other saluting batteries across the UK. pic.twitter.com/0j3lmRwQ8u
Recuerdo de la reina Isabel II
Poco antes del comienzo de los cañonazos, la Casa Real difundió a través de sus redes sociales el extracto de un discurso de 1997 de Isabel II (con motivo de sus bodas de oro) en el que ésta explicó la importancia del duque de Edimburgo en su vida, acompañado por una foto de ambos.
“Él ha sido, simplemente, mi fuerza y mi apoyo todos estos años y yo, y toda su familia y este y muchos otros países, le debemos más de lo que él nunca reconocería o de lo que vayamos a saber“, dijo.
“He has, quite simply, been my strength and stay all these years, and I, and his whole family, and this and many other countries, owe him a debt greater than he would ever claim, or we shall ever know.”
— The Royal Family (@RoyalFamily) April 10, 2021
-Her Majesty The Queen, 1997. pic.twitter.com/wbSldSavNA
Está previsto que en las próximas horas se den más detalles acerca del funeral del príncipe Felipe que, a petición del difunto, no será de Estado y se desarrollará en la intimidad del castillo de Windsor, donde ayer murió.
