Japón responde a duras críticas por polémico anuncio
TOKIO (EFE).— El viceprimer ministro de Japón, Taro Aso, volvió a afirmar ayer que el vertido procedente de la central nuclear de Fukushima aprobado por las autoridades niponas estará dentro de los límites de seguridad del agua potable, en respuesta a las críticas de China por esa medida.
“Estoy convencido de que el agua estará diluida de forma que (la concentración de tritio) será un séptimo del nivel máximo considerado seguro para el agua potable por la Organización Mundial de la Salud”, dijo Aso en una rueda de prensa anteayer.
El número dos del Ejecutivo nipón respondió así al ser preguntado por las palabras del portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Zhao Lijian, quien pidió el miércoles pasado a Aso que bebiera ese agua tras haber afirmado anteriormente que era potable.
Zhao también instó al gobierno japonés a no llevar a cabo el vertido sin obtener el “permiso” de otros países y del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OEIA), y sostuvo que el océano Pacífico “no es la alcantarilla” de Japón.
“¿Entonces, es la alcantarilla de China? Es el océano de todo el mundo”, replicó Aso, quien además de viceprimer ministro es titular de Finanzas y conocido por sus deslices verbales y declaraciones polémicas.
Japón decidió el pasado martes verter al mar el agua contaminada que se almacena en la accidentada central nuclear de Fukushima Daiichi tras tratarla para eliminar todos los elementos radiactivos salvo el tritio, un proceso que tiene previsto comenzar en 2023. El Ejecutivo nipón defiende que se trata de una medida que no tendrá impacto en la salud humana ni en el medio ambiente.
