GINEBRA (AP y EFE).— La agencia humanitaria de la ONU advirtió que la situación en la Franja de Gaza es cada vez más desesperada a medida que la guerra entre Hamas, los gobernantes del territorio e Israel persiste sin un final a la vista.
El vocero de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCAH) de Naciones Unidas, Jens Laerke, dijo que casi 47,000 palestinos ya abandonaron sus hogares durante más de una semana de fuertes ataques aéreos israelíes.
Hamas y otros extremistas ya dispararon más de 3,400 cohetes contra Israel.
Laerke afirmó que en la Franja de Gaza sólo hay electricidad de seis a ocho horas al día. Citando a las autoridades palestinas, dijo que 132 edificios que alojaban 621 viviendas y unidades comerciales fueron destruidos en el territorio.
Otras 316 casas fueron dañadas tan gravemente que son inhabitables, agregó.
Israel y Egipto impusieron un bloqueo agobiante en la Franja desde que Hamas tomó el poder en 2007, desplazando a fuerzas palestinas rivales. Israel alega que los bloqueos son necesarios para evitar que el grupo se rearme, mientras que los grupos de derechos humanos lo ven como una forma de castigo colectivo.
Laerke elogió la decisión de Israel de abrir el principal cruce comercial de la Franja de Gaza —como publicamos anteayer—, permitiendo que los suministros básicos fluyan por primera vez desde que estalló el conflicto el lunes 10 pasado.
El organismo militar israelí que coordina los asuntos civiles en Gaza, Cogat, dijo que el cruce se cerró después de un ataque con morteros, varias horas después de que se abriera para que pudieran entrar equipos médicos.
Intercambio de ataques
Ayer, la policía israelí informó que un misil lanzado desde la Franja de Gaza mató a dos obreros tailandeses en una planta empacadora en el sur de Israel, mientras las fuerzas de ese país y Hamas seguían intercambiando ataques. El servicio de rescate israelí, el Maguen David Adom, informó que llevó a otras siete personas heridas al hospital.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Tailandia informó que los heridos son ciudadanos del país.
El ataque ocurrió mientras palestinos tanto dentro de Israel como en los territorios ocupados se declararon en huelga, en una insólita acción coordinada en protesta por las políticas israelíes.
Ante la persistencia de la guerra en Gaza sin solución a la vista, la huelga y las protestas subsiguientes agravarían el conflicto, luego de varias escaramuzas entre israelíes y árabes tanto dentro de Israel como en Cisjordania.
Estallaron protestas en Cisjordania, incluyendo en Ramala. Cientos de palestinos quemaron neumáticos y lanzaron piedras contra un puesto militar israelí. Los soldados dispararon latas de gas lacrimógeno, algunas de las cuales fueron recogidas y devueltas por los manifestantes.
Un manifestante palestino murió y más de 70 resultaron heridos, 16 de ellos de bala, en enfrentamientos con tropas israelíes en Ramala, Belén, Hebron y otras ciudades, informó el Ministerio de Salud palestino.
Las fuerzas israelíes informaron que dos soldados fueron heridos de bala en las piernas.
Muhammad Barakeh, un organizador de la huelga, indicó que los palestinos muestran “una posición colectiva” ante “la agresión” y la “brutal represión” israelí.
Estados Unidos Diplomacia “silenciosa”
Estados Unidos defiende la diplomacia “silenciosa” para el fin de la violencia en Gaza.
“Intensiva”
La Casa Blanca insistió ayer en la necesidad de dejar que la diplomacia trabaje de manera “silenciosa” e “intensiva” para lograr el “fin de la violencia“, en medio de la escalada bélica entre Israel y los palestinos en Gaza, que se prolonga más de una semana.
“Objetivo” de Biden
A bordo del avión presidencial, donde acompaña al presidente Joe Biden en un viaje a Detroit, la vocera de la Casa Blanca, Jen Psaki, señaló a los periodistas que el objetivo del mandatario estadounidense “es ver el fin de la violencia sobre el terreno, el fin del sufrimiento de israelíes y palestinos”.
