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El Zonte, capital de la divisa digital en El Salvador

CHILTIUPÁN (EFE).— Unos 40 negocios de la playa El Zonte, en el centro de El Salvador, impulsaron un proyecto local de intercambio con el bitcoin como moneda, mismo que se consolidó por donaciones anónimas y se fortaleció a raíz de la pandemia del Covid-19.

Tras casi dos años de usar el criptoactivo, esta comunidad de agricultores y pescadores ve cómo El Salvador se convirtió en el primer país en darle curso legal a través de la Ley Bitcoin.

La iniciativa, aprobada la madrugada del miércoles por el Congreso de mayoría oficialista y por petición del presidente Nayib Bukele, ha generado opiniones encontradas, principalmente por la falta de información de cómo el gobierno la impulsará.

Sin embargo, esta comunidad sigue viendo en la divisa virtual una oportunidad de inversión a largo plazo para cumplir sus metas, misma que el sistema financiero tradicional les ha negado.

Bitcoin beach

El Zonte se ubica en una zona popular para sufistas extranjeros y nacionales, colinda con una bocana y el barro que se forma con las lluvias dificulta el tránsito en algunas de sus calles. Desde que se entra a la localidad, son comunes los letreros que rezan “aceptamos bitcoin”.

Román Martínez, uno de los impulsores de la iniciativa, relató que los proyectos sociales con los jóvenes de la zona llegaron antes del Bitcoin Beach. Contó que se impulsaron iniciativas que buscaban “llenar el tanque de amor” con la interrelación entre los jóvenes con proyectos deportivos, de educación y bonos por realizar sus tareas.

“Eso era un sueño por cambiar esta comunidad de un par de jóvenes líderes”, dijo Martínez en las instalaciones de Hope House, donde los beneficiarios de los 21 proyectos se acercan y que ahora también es sede de la plataforma Strike.

Señaló que la comunidad de agricultores y pescadores ve una esperanza en el bitcoin y trajo esa libertad y esperanza para poder soñar y aprender de una tecnología que es el futuro.

“Gente que nunca había tenido acceso a una cuenta de banco ahora puede recibir transacciones electrónicas”, apuntó el entrevistado.

Indicó que la criptomoneda llegó mediante un donante anónimo, quien supo de los proyectos sociales y se convirtió en su principal patrocinador con el único requerimiento de desarrollar una economía basada en la popular moneda virtual.

El primer proyecto con la criptodivisa fue un bono para jóvenes por limpiar el río que atraviesa la comunidad. En el inicio, estos jóvenes con ingresos en bitcóin llegaban al único comercio que lo aceptaba para comprar pupusas, la comida típica salvadoreña que se encuentra en cada rincón del país. Después llegó la pandemia. La emergencia internacional por el coronavirus sacó los dólares de El Zonte y el bitcóin ocupó su lugar.

“El reto más grande era encontrar y asesorar a los negocios, convencer a los negocios que aceptaran bitcoin. Fue un poco fácil porque los dólares se escasearon”, apunto Román Martínez.

Las compras más básicas, como de vegetales y pollo, comenzaron a hacerse en bitcoin. Pequeñas tiendas, comedores, bares, hoteles y salas de belleza se han sumado a la microeconomía de la más popular de las criptomonedas y ya suman unos 40 .

En El Zonte solo se utiliza el bitcoin y no se habla de otras criptomonedas, que según el sitio coinmarketcap.com son más de 4,000.

 

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