En una lista negra, cuatro presidentes de América Latina
PARÍS (EFE Y AP).— Cuatro presidentes de América Latina figuran en una lista negra de 37 jefes de Estado o de Gobierno de todo el mundo que son considerados “depredadores de la libertad de prensa”.
La “galería de retratos sombríos”, que publicó ayer la agrupación Reporteros sin Fronteras (RSF), incluye a los presidentes Daniel Ortega, de Nicaragua; Jair Bolsonaro, Brasil; Miguel Díaz Canel, Cuba, y Nicolás maduro, Venezuela.
En su edición 2021 —la anterior fue en 2016—, RSF señala que estos 37 líderes mundiales “imponen una represión masiva mediante maquinarias de censura, encarcelamiento arbitrario de periodistas o incitación a la violencia contra éstos. Algunos de estos “depredadores” llevan más de dos décadas en activo, pero otros se estrenan en esta lista que, en 2021, tiene la particularidad de incluir por primera vez a dos mujeres y al primer ministro de un país de la Unión Europea.
Por ejemplo, Daniel Ortega es de los dirigentes que entró en la lista por su política de “asfixia económica” y “censura judicial” de los medios independientes.
La agrupación explica que desde el inicio de su tercer mandato en noviembre de 2016 “la prensa independiente vive una verdadera pesadilla, constantemente oprimida por el gobierno de Ortega” y por el Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Eso se ha traducido en “amenazas, persecuciones, campañas de acoso y de difamación, arrestos y detenciones arbitrarias” o en la llamada Ley de Regulación de los Agentes Extranjeros para vigilar a los medios que reciben financiación del exterior.
También en “un sistema sórdido de asfixia económica”, con “políticas discriminatorias en la publicidad oficial, en la atribución de frecuencias de radio y de televisión, con restricciones en la importación de materiales necesarios para el trabajo periodístico, con auditorías “abusivas” o con presiones sobre los anunciantes privados.
RSF hace notar que, de cara a las elecciones presidenciales previstas para noviembre, Ortega “ha reforzado su arsenal de censura” con acciones judiciales “abusivas” contra todos sus oponentes, tanto políticos como en los medios.
Según su análisis, las principales víctimas de los ataques del presidente nicaragüense son la familia Chamorro y los medios de comunicación privados.
Sobre la primera, se refiere a Carlos Chamorro, fundador de la web de información Confidencial, y a su hermana Cristina, creadora de la Fundación Violeta Chamorro.
En el caso de Cristina Chamorro, precandidata a la presidencia en las elecciones de noviembre, se encuentra en arresto domiciliario desde el 3 de junio, acusada de blanqueo de dinero.
RSF hace notar que una veintena de periodistas próximos a su fundación también han sido objeto de interrogatorios e intimidaciones para cerrarle el paso a la contienda electoral.
Bolsonaro también se convirtió en uno de los dirigentes “depredadores de la libertad de prensa” y entre los que hay otros “tiranos” como el sirio Bachar el Asad o el chino Xi Jinping.
El presidente brasileño entra en la lista por su acción desde su llegada al poder en 2019 hacia los medios de comunicación, que según RSF se caracteriza por los insultos, las humillaciones y las “amenazas vulgares”.
Desde entonces —señala— “el trabajo de la prensa brasileña se ha vuelto extremadamente complicado” ya que para él “no sirve para nada” y no es más que “rumores y mentiras de forma permanente”.
La organización reprocha a Bolsonaro su “retórica guerrera y malhablada” que está amplificada por personas de su entorno y por “una base organizada”, ya que desde las redes sociales sus apoyos y robots amplifican los ataques que buscan “descredibilizar a la prensa, presentada como un enemigo del Estado”.
Los principales objetivos de sus ataques son las mujeres periodistas, los analistas políticos y la cadena Globo, a la que llamaba la “televisión funeraria” porque ha estado informando del número de muertos por la covid en Brasil.
Según RSF, el pasado año ese grupo mediático fue objeto de 180 ataques en los que se le reprochaba querer “traicionar” y “destruir” el país.
Además, recuerda que está amenazada de no conseguir la renovación de su frecuencia en 2022.
Bolsonaro es uno de los cuatro responsables políticos latinoamericanos catalogados de depredadores, junto a los presidentes de Cuba, Miguel Díaz-Canel, Nicaragua, Daniel Ortega, y Venezuela, Nicolás Maduro.
Aparecen también en la lista el jefe del Estado ruso, Vladimir Putin, el turco, Recep Tayip Erdogan, así como, por primera vez, un dirigente de un país de la Unión Europea, el presidente húngaro, Viktor Orbán.
Brasil Complicado
RSF dice que “el trabajo de la prensa brasileña se ha vuelto extremadamente complicado”.
“Retórica guerrera”
La organización reprocha a Bolsonaro su “retórica guerrera y malhablada” que está amplificada por personas de su entorno y por “una base organizada”, ya que desde las redes sociales sus apoyos y robots amplifican los ataques que buscan “descredibilizar a la prensa, presentada como un enemigo del Estado”.
Otros jefes de Estado
Aparecen también en la lista el jefe del Estado ruso, Vladimir Putin; el sirio, Bachar el Asad; el chino, Xi Jinping; el turco, Recep Tayip Erdogan, y, por primera vez, un dirigente de un país de la Unión Europea, el presidente húngaro, Viktor Orbán.
