BEIRUT (EFE).— El primer ministro designado del Líbano, Saad Hariri, dimitió ayer tras nueve meses sin haber logrado formar un gobierno por falta de consenso político, en medio de un fuerte recrudecimiento de la crisis económica que estalló en el país en 2019 y que estos días le ha dejado sin luz ni productos básicos.
La renuncia de Hariri, la segunda en menos de dos años, se produjo ante la imposibilidad de acordar una lista de ministros con el presidente libanés, Michel Aoun, motivo que ha impedido la formación de un gobierno desde que se le encargó esta misión, en octubre pasado.
Después de que Hariri presentara ayer la enésima propuesta de gabinete, que fue rechazada de nuevo por Aoun, ambos líderes se acusaron mutuamente de entorpecer un acuerdo.
Hariri acusó al presidente de la República de intransigencia.
